LOSERS (2014)

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    Marc (Dani Amor), Alex (Rafa Delacroix) y Guille (Artur Busquets), unos auténticos “losers”. Los tres son amigos de toda la vida y antes de separarse para ir a la universidad, deciden hacer un viaje con el fin de olvidar su desastrosa vida social. Pese a que son muy distintos, los tres tienen una cosa en común, son unos perdedores. Guille (que en realidad se llama José Guillermo) lo único que quiere en la vida es perder la virginidad, a Alex le acaba de dejar su novia de toda la vida y Marc por más que lo intenta, no encuentra a su media naranja. En el último día de instituto antes del verano, los alumnos solo piensan en la fiesta de fin de curso. Esa noche, Marc, Álex y Guille se emborrachan pero se quedan sin poder entrar en la discoteca por no llevar la ropa adecuada. Marc le dice a sus amigos que está harto de ser un loser, de que las chicas no le hagan caso, de que su vida sea un aburrimiento y de ser siempre el último en todo. Esa misma noche, un tipo extraño les ofrece unas entradas para un famoso festival de música, el ‘Paradise Music Festival” que se organiza cada año en Cádiz, y les dice que en ese festival es imposible no pillar. Aún con la borrachera encima, los chicos compran las entradas. Unos días más tarde, engañan a sus padres y emprenden el gran viaje. Nada más salir hacia el festival suben a Clara (Aida Qui) y Marta (Aída Gómez), dos chicas que están haciendo auto-stop. Marc tiene un flechazo instantáneo nada más ver a Marta. Las chicas les piden pasar por casa del Coala (Paco Moreno) para comprar un poco de hierba. Los chicos, que no han tomado ni comprado drogas en su vida, se hacen pasar por unos expertos. En casa del Coala, un camello peligroso, les ofrecen coca y para no quedar mal delante de las chicas, creen que deben drogarse. Marc estornuda en un cuenco lleno de coca y tienen que escaparse de allí de la forma más rápida posible antes de que les disparen. Consiguen escaparse y en medio de la carretera encuentran un club de Hip-Hop en el que Guille, aun con el subidón de la sustancias, se hace pasar por un rapero profesional y canta unos versos imposibles de rimar si estuviera sereno. Marc y Alex no dan crédito al éxito de Guille con una chica después de su improvisada actuación. En el momento en el que Guille está a punto de tener su primera experiencia sexual, la policía se presenta en el local y los chicos se largan terminando su frustrada noche durmiendo en el coche. Cuando prosiguen su camino, y después de una breve parada en casa de la abuela de Alex, se pierden y acaban en un motel de carretera. El sitio es más bien tétrico pero allí conocen a Bea (Alba Guilera), una chica muy atractiva. Bea está sola y busca habitación así que los chicos deciden quedarse en el Motel solo para intentar ligar con ella. Consiguen meterse en su habitación y hablar con ella pero cuando parece que Alex tiene alguna posibilidad, el novio de Bea aparece en la habitación y se lía con ella. Los chicos quedan en un pueblo de costa con Marta y con Clara, las autoestopistas. Allí Marc tendrá la oportunidad de conocer mejor a Marta. Al día siguiente los chicos siguen su camino hacia el festival. Después de varios percances, unos ladrones que se hacen pasar por policías, les roban el coche y no tienen más remedio que volver a casa de la abuela de Alex. Aprovechan su sordera para organizar una fiesta a la que invitarán a todos los raperos que han conocido en el club de hip-hop. También invitarán a Clara y a Marta. En la fiesta Marc intentará que Marta se enamore de él y Guille seguirá con sus intentos para perder la virginidad. Todas estas complicaciones su camino con traficantes, ladrones y pirados de todo tipo les harán peligrar la finalidad del viaje: dejar de ser unos pringados.