LOS ÚLTIMOS DÍAS DE POMPEYA

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    Titulo original: Los últimos días de Pompeya
    Año: 1959
    País: España - Italia - Alemania
    Duración: 106 min.
    Dirección: Mario Bonnar y Sergio Leone.
    Guión: Ennio de Concini, Sergio Corbucci, Duccio Tessari, Sergio Leone, Luigi Emmanuelle, basado en la novela de Bulwer Lytton.
    Música: A. Francisco Lavagnino.

    Intérpretes

    Steve Reeves, Barbara Carroll, Anne Marie Baumann, Fernando Rey, Tony Richards, Cristina Kauffmann, Mario Berriatúa, Guillermo Marín, Angel Aranda, Mario Morales, Antonio Casas, Angel Ortiz, Carlo Tamberlani, Mimmo Palmara, Ignazio Dolce, Mino Doro, Mario Morales, Ángel Ortiz, Carlo Tamberlani y Lola Torres.

    Sinopsis

    Glauco (Steve Reeves), un centurión romano, al regresar a su casa en Pompeya, se la encuentra incendiada y saqueada. Un esclavo le comunica que un grupo de cristianos ha matado a su padre, a la vez que se ha llevado todas las cosas de algún valor. Glauco acude al edil Ascanio (Guillermo Marín) en demanda de justicia. Allí se encuentra con la hija del edil, llamada Elena (Christine Kaufmann). Esta tiene una esclava cristiana ciega, llamada Nidia (Barbara Carroll) de la que está enamorado Antonino (Ángel Aranda), un raterillo de los suburbios de Pompeya, y al que Glauco liberó de ser arrestado. Por un robo que Antonino efectúa, se entera de quién fue el asesino del padre de Glauco y, al comunicárselo al amigo de éste, Marco, es éste asesinado por Arbase (Fernando Rey), gran sacerdote de Isis, autor de todos los robos y asesinatos cometidos. Arbace, ante el temor de ser descubierto, denuncia a Glauco y a Elena como cristianos, por lo que son sentenciados a morir en el circo romano. Cuando parece que se va a cumplir la sentencia, el Vesubio entra en erupción, con lo que da lugar a que se escapen todos los sentenciados a muerte, aún cuando muchos de ellos perezcan en las calles de Pompeya, inundadas de lava, salvándose al llegar al mar, Glauco y Elena.

    Comentario

    Aunque firmada por Mario Bonnar, la película cuenta con importantes secuencias dirigidas por Sergio Leone, ayudante de dirección y coguionista del filme, que fue quién acabó la película cuando Bonnar cayó enfermo. La película es un típico peplum, al servicio de Steve Reeve, el mejor protagonista que nunca tuvo este género, que lleva a la pantalla por quinta vez una famosa novela de Bulwer Lytton, tras las versiones dirigidas por Mario Caserini y Eleuterio Rodolfi en 1913, Carmine Gallone y Amleto Palermi en 1926, Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper en 1935, y Marcel L'Herbier y Paolo Moffa en 1948. Posteriormente, en 1984, la novela seria llevada de nuevo a la pantalla, esta vez como miniserie de televisión, por Peter R. Hunt.