LOS CUATRO ROBINSONES (1939)

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    Titulo original: Los cuatro robinsones
    Año: 1939
    País: España
    Duración: 98 min.
    Dirección: Eduardo García Maroto
    Guión: Eduardo García Maroto, basado en la obra de teatro homónima de Pedro Muñoz Seca y Enrique García Álvarez
    Música: Daniel Montorio

    Intérpretes

    Olvido Rodríguez, Antonio Vico, Alberto Romea, José Calle, Manuel González, Francisco Blanco, Mary Santpere, Leonor Fábregas, Cándida Suárez, María Lacalle, Blanca Suárez, Manuel Espinosa, Luis Bellido y Emilio Gutiérrez.

    Sinopsis

    Leoncio, Gerundio, Crescencio y Venancio son cuatro amigos, conocidos y reconocidos como auténticos juerguistas, que recurren a cualquier treta con ánimo de divertirse. Llegan a Andalucía, donde reside una conocida artista con la que viven una juerga en un cortijo, pero hacen creer a todo el mundo que se encuentran en un viaje por las islas Columbretes. Da la casualidad que el barco donde ellos dijeron viajar se ha ido a pique, ahogándose toda la tripulación. Para salvar su reputación deciden viajar a las Columbretes y que el secretario de uno de ellos finja recoger una botella tirada al mar en la que explican que se han salvado y dónde se encuentran. El secretario no cumple su cometido y viven como auténticos robinsones en las islas durante ocho meses, hasta que al final el secretario descubre dónde están y son por fin salvados y recibidos por sus familiares y amigos como auténticos hijos pródigos.

    Comentario

    Segunda adaptación cinematográfica de una famosa comedia de Pedro Muñoz Seca y Enrique García Álvarez. La primera la había dirigido en 1926 Reinhardt Blothner, siendo aquí Eduardo García Maroto quién la firma, uno de los grandes del cine español que trabajó como director de cine mudo hasta encargarse de la producción y segundas unidades de las producciones norteamericanas en la España de los 60. La película supuso un enorme éxito popular del cine español de la primera posguerra, y narra las vicisitudes de cuatro juerguistas que se inventan todo tipo de trolas para que sus mujeres no se enteren de sus correrías. El destino les juega una mala pasada cuando el barco en que supuestamente viajaban naufraga, lo que les obliga a convertirse en cuatro robinsones para poder mantener el engaño. Una película divertida y que tiene mucho encanto.