LAS VACACIONES DEL SEÑOR HULOT (1953)

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    Titulo original: Les Vacances de Monsieur Hulot
    Año: 1953 (Reposición)
    País: Francia
    Duración: 114 min.
    Dirección: Jacques Tati
    Guión: Jacques Tati, Henri Marquet, Pierre Aubert y Jacques Lagrange
    Música: Alain Romans

    Intérpretes

    Jacques Tati, André Dubois, Louis Perrault, Lucien Frégis, Michèle Rolla, Nathalie Pascaud, Valentine Camax, René Lacourt, Raymond Carl, Suzy Willy, Marguerite Gérard, Georges Adlin, Michèle Brabo y Édouard Francomme.

    Premios

    Seleccionada para la Sección Oficial a concurso del Festival Internacional de Cine de Cannes. Nominada al Oscar al Mejor Guión.

    Sinopsis

    El verano ha llegado y con él las vacaciones. los veraneantes son incapaces de apartarse de sus rutinarias costumbres urbanas. El señor Hulot (Jacques Tati), un francés encantador y tímido, pero muy torpe, al igual que muchos otros compatriotas, ha decidido pasar sus días de descanso en la costa, concretamente en un complejo turístico en el Hotel de la Plage. Hulot, con su característica pipa de madera, se traslada al hotel, y no puede evitar meterse en toda clase de líos con el resto de turistas y los trabajadores. Las vacaciones se inician con total normalidad, la gente se levanta pronto para poder disfrutar de un día soleado participando en las diferentes actividades programadas en la playa, pero la convencionalidad quedará absolutamente resquebrajada con la entrada en sus vidas de monsieur Hulot. En todo aquello que se aventura obtiene el mismo resultado, enrevesado y divertido al mismo tiempo. Su afán por practicar deportes le lleva a comprarse una raqueta y jugar al tenis con el resto de los veraneantes. El hecho de no haber practicado nunca este deporte, logra realizar, exclusivamente, dos únicos movimientos con la raqueta, ganar todas las partidas. Frente a esto la desesperación de los contrincantes de Hulot cada vez es mayor, observan en él una peculiar forma de juego sin fundamento alguno con la que gana, esto unido a sus peculiares poses y estiramientos provocan la risa de unos y la desesperación en otros. Tras las partidas de tenis decide invitar a la joven Martine (Nathalie Pascaud) a dar un paseo en caballo por la playa, pero la situación, nuevamente, se tuerce y Martine terminará paseando ella sola sin saber qué ha ocurrido con Hulot, quien parece tener problemas con el caballo. Tras este episodio, en el hotel que se hospedan se celebra un baile de disfraces, al que acudirán muy pocas personas, pero entre ellas se encuentran Martine y el peculiar Hulot. Cuando Hulot vestido de pirata irrumpe en el saloncito en el que se encuentran el resto de los huéspedes, es recibido miradas recriminatorias de todos los que allí se encuentran, pero el ajeno a cualquier crítica silenciosa, Hulot se reúne con Martine en el salón, quien también disfrazada disfruta de un estupenda velada en compañía de Hulot. Hulot sacará a bailara a la joven, mientras uno de los huéspedes observa de manera discreta a través de la ventana como la pareja disfruta de su baile, sin prejuicios y de una forma absolutamente inocente. Tras este baile de disfraces, en el hotel se organiza una salida al campo dirigida por un veterano de guerra quien no deja de dar órdenes tan superfluas como decidir en qué lugar poner los cubiertos o los postres. Aunque con algunos de los turistas logra mantener una relación cordial basada en la fascinación que genera con sus movimientos corporales, con la mayoría se ve envuelto en disparatados malentendidos que suelen desembocar en golpes, destrozos y catástrofes a pequeña escala. Aún así, durante la mayor parte del tiempo Hulot es ajeno al caos que genera involuntariamente a su alrededor cuando él sólo quiere disfrutar de unos apacibles y tranquilos días en la playa. Para gran alegría de los niños, Hulot ofrecerá a los huéspedes del hotel unas vacaciones inolvidables. Cuando las vacaciones lleguen a su término, los veraneantes se despiden los uno de los otros e incluso intercambian tarjetas de contacto para visitarse durante el invierno. En esta escena final Hulot siente que a pesar de sus esfuerzos por integrarse ha fracasado, pero su rostro cambia cuando parte de los veraneantes, quizás los más humildes, aquellos de forma de ser más sencilla, se despiden de él muy sentidamente. Las vacaciones han concluido y la playa queda vacía y solitaria. Hulot regresa a su hogar en su destartalado pero genuino coche.

    Comentario

    La película mejoy y más famosa de Jacques Tati, en la que el propio director (que ya había dado vida al cartero de "Día de fiesta"), interpreta al protagonista, Monsieur Hulot, fumador de pipa bien intencionado pero torpe, que volvería a aparecer en sus siguientes filmes. El filme satiriza afectuosamente varios aspectos rígidos de las clases políticas y económicas de Francia, desde los capitalistas regordetes y los presumidos intelectuales marxistas hasta los propietarios diletantes y ordinarios, la mayoría de los cuales encuentran prácticamente imposible liberarse, aunque sea por un momento, de sus roles sociales, para poder relajarse y disfrutar la vida. La película también se burla gentilmente de la confianza de la sociedad occidental de la posguerra en la primacía del trabajo sobre el ocio y del valor de la compleja tecnología sobre los placeres simples. Estos temas resurgen en sus filmes posteriores, en los que se acentúa la crítica a la sociedad burguesa del momento; entre ellos "Mi tío" (1958), "Playtime" (1963) y "Trafic" (1971).