LAS EDADES DE LULÚ (1990)

    Titulo original: Las edades de Lulú
    Año: 1990
    País: España
    Duración: 101 min.
    Dirección: Bigas Luna
    Guión: Almudena Grandes y Bigas Luna, basado en la novela homónima de Almudena Grandes.
    Música: Carlos Segarra

    Intérpretes

    Francesca Neri, Óscar Ladoire, Javier Bardem, Fernando Guillén Cuervo, María Barranco, Pilar Bardem, Rosana Pastor, Juan Graell, Rodrigo Valverde, Marta May, Gloria Rodriquez, Àngel Jové, Ainara Pérez, Juan Sala, Pepa Serrano, Luis Amposta, Luis Luna, Tomás Ordóñez, Ángel Fernández, Leonor Bruna, Javier Mas, Luis Maluenda, Christian Denis, José Antonio Navarro, Carmen Grey, Pietro Olivera, Inma Barrionuevo, Raúl Sánchez-Migallón, Amado Cruz, Marina Carresi, Manuel Gómez , Pep Corominas, Javi Coll, Roberto Díaz Gomar, Pepe Patatín y Alberto Tomé.

    Premios

    Goya a la Mejor Actriz de Reparto (María Barranco). Nominada al Goya al Mejor Actor Adaptado.

    Sinopsis

    Lulú (Francesca Neri) es una chica de quince años, sumida todavía en los temores de una infancia carente de afecto, que sucumbe a los atractivos de Pablo (Oscar Ladoire), un amigo de la familia. Después de esta experiencia, Lulú alimenta durante mucho tiempo en solitario el deseo por ese hombre, que volverá a entrar en su vida años más tarde, prolongando así el juego amoroso de la niñez. Pablo crea para ella un mundo aparte, un universo privado donde el tiempo carece de valor. Pero el sortilegio arriesgado de vivir fuera de la realidad, ese mundo idealizado se quebrará, cuando Lulú, con treinta años, se precipita, indefensa pero febrilmente, en el infierno de los deseos peligrosos.

    Comentario

    Una fallida adaptación del best-seller de Almudena Grandes que propone la aventura iniciática en el sexo prohibido de una adolescente que decide romper con su novio. Las incongruencias del guión de Almudena Grandes y del director Bigas Luna, que no se entendieron a la hora de orientar la historia, y las, en líneas generales, malas interpretaciones los principales protagonistas, con la excepción de María Barranco en el personaje de transexual, echaron por tierra un proyecto al que sólo la hábil campaña publicitaria orquestada en torno al mismo evitó su desastre comercial. En esta película debutó para el largometraje Javier Bardem con una brevísima aparición casi al final del filme.