LAS AVENTURAS DE JEREMIAH JOHNSON (1972)

    Titulo original: Jeremiah Johnson
    Año: 1972
    País: EE.UU.
    Duración: 108 min.
    Dirección: Sydney Pollack.
    Guión: John Millus y Edward Anhalt, sobre las historias de Mountain Man de Vardis Fisher y The Crow Killer de Raymond Thorp y Robert Bunker.
    Música:

    Tim McIntire y John Rubinstein.


    Intérpretes

    Robert Redford, Will Geer, Stefan Gierasch, Allyn Ann McLerie, Charles Tyner, Josh Albee, Delle Bolton, Joaquín Martínez, Richard Angarola, Paul Benedict, Jack Colvin, Matt Clark y Tanya Tucker.

    Sinopsis

    Hastiado de la civilización que le rodea, Jeremiah Johnson (Robert Redford) decide alejarse de todo y adentrarse en las heladas montañas americanas. Mal pescador e inexperto cazador, comienza así su personal lucha por subsistir en plena naturaleza, donde aprenderá a cazar, pescar y comer en situaciones extremas con la ayuda de otro veterano trampero, un pintoresco cazador de osos, con el que lleva a cabo su aprendizaje, emprendiendo después su peripecia en solitario. Tras entablar contacto con los animales salvajes, Jonson descubrirá la violencia del hombre en estado primitivo cuando aprenda a convivir y a luchar contra los indios que pueblan aquellas tierras, con las que comerciará en pieles y abalorios, consiguiendo una aureola casi legendaria de hombre listo e intrépido y debiendo también cuidar de su propia familia frente al medio hostil en que se mueve.

    Comentario

    Robert Redford dio un importante giro con esta película, que le ofreció la oportunidad de demostrar su talante de actor serio frente a quienes seguían viéndole con un sex symbol cuyas dotes interpretativas iban estrechamente ligadas a su atractivo aspecto físico. Y lo hizo de la mano del director Sydney Pollack, con quien ya había compartido proyecto en Propiedad condenada y con terminaría formando una de las parejas profesionales mejor consolidada de Hollywood, con frutos tan célebres como "Tal como éramos", "Memorias de África" o "Habana". Redford encarna aquí a un viejo héroe americano, cuyo nombre está escrito en la historia de los Estados Unidos con letras de sangre, conocido como el comedor de hígados o el asesino de cuervos, por su lucha de supervivencia contra los indios Crows. Su personaje es una pura metáfora del individualismo exacerbado, del hombre que pretende encontrarse a sí mismo lejos de una civilización que detesta, aunque lo que encuentre en plena naturaleza sea más violencia, esta vez en estado puro, sin hipocresías. Tanto el actor como el director se esforzaron por dotar a la historia de un aire naturalista, para lo que se documentaron extensamente sobre las costumbres de los tramperos pioneros y trabajaron durante casi un año de rodaje en exteriores con un guión abierto, aunque partía inicialmente de las novelas Mountain Man de Vardis Fisher y The Crow Killer de Raymond Thorp y Robert Bunker. El resultado es una de las mejores películas conjuntas de Redford y Pollack, un sincero canto a la supervivencia, marcado por un aire de veracidad que otorga a la cinta la misma sensación naturista que sus creadores pretendían lograr. La naturaleza más salvaje es la verdadera protagonista, su fuerza, el paso de las estaciones, la integración del hombre en ese entorno; todos los elementos conducen a la búsqueda de esa misma tranquilidad interior que anhelaban aquellos pioneros.