LARS Y UNA CHICA DE VERDAD (2007)

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    Titulo original: Lars and the real girl
    Año: 2007
    País: EE.UU.
    Duración: 106 min.
    Dirección: Graig Gillespie
    Guión: Nancy Oliver
    Música: David Torn. Temas musicales. “"Sorry", interpretado por Nick Black; "Easystreet", interpretado por Buckeleven; "Holy, Holy, Holy"; “Love”, interpretado por Ryan Gosling; "Genius of Love", interpretado por Tom Tom Club; "Dancing For No One", interpretado por Hello Stranger; "All Around Me", interpretado por Feed the Kitty; "This Must Be The Place (Naive Melody) Live Version", interpretado por Talking Heads; y "Crashing", interpretado por Nicole Cherié Saletta.

    Intérpretes

    Ryan Gosling, Emily Mortimer, Paul Schneider, Kelli Garner, Patricia Clarkson, Nancy Beatty, R.D. Reid, Joe Bostick, Liz Gordon, Nicky Guadagni, Doug Lennox, Karen Robinson, Maxwell McCabe-Lokos, Billy Parrott, Sally Cahill, Angela Vint, Liisa Repo-Martell, Darren Hynes, Víctor Gómez, Tommy Chang, Arnold Pinnock, Joshua Peace, Aurora Browne, Alec McClure, Tannis Burnett, Lauren Ash, Lindsey Connell, Aaron Ferguson, Danna Howe, Annabelle Torsein, Tim Blake y Torquil Colbo.

    Premios

    Oscar: Nominada al Mejor Guion Original. Globo de Oro: Nominada al Mejor Actor de Comedia o Musical (Ryan Gosling). Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria: Presentada en la Sección Oficial.

    Sinopsis

    Lars Lindstrom (Ryan Gosling), un joven tímido y dulce, que vive en el garaje (convertido en vivienda) de la casa de su hermano y su cuñada, acaba de encargar a Bianca a través de Internet. Cuando Lars presenta a Bianca a su hermano Gus (Paul Schneider) y a su cuñada Karin (Emily Mortimer), estos se escandalizan y no dan crédito. ¿Habrá perdido la cabeza el tierno, introvertido e inadaptado de Lars? Al mirar a Bianca, ellos ven una muñeca, sin embargo Lars la ve como una amiga. Y es que, Bianca no es en absoluto una mujer de verdad si no que es una Real Doll. ¿Cómo harán para explicar esta situación a los vecinos del pequeño pueblo rural en el que llevan viviendo desde que nacieron? Karin y Gus acuden a la consulta del médico del pueblo, la doctora Dagmar Berman (Patricia Clarkson) que les aconseja seguirle el juego a Lars. Lars sufre de un delirio y, para ayudarle a superar esta crisis, tanto ellos como el resto del pueblo deberán colaborar. Cuesta convencer a los vecinos. Sin embargo, Gus y Karin logran conseguir su ayuda gracias al gran cariño que los lugareños sienten por Lars. En poco tiempo, Bianca se ha convertido en una parroquiana más, y no sólo va a misa si no que hace de modelo en el escaparate de una tienda, trabaja de voluntaria en el hospital y empieza a acompañar a Lars a los primeros acontecimientos sociales en los que éste se decide a participar. Ante la estupefacción de su entorno, Bianca consigue ganarse el corazón todo al que va conociendo, llenando vacíos que no sabían que existían. Lo que sigue es un periplo emotivo, cómico y transformador tanto para Lars como para todos los que le rodean.

    Comentario

    Es la generosidad, la protagonista de este cuento moral; hasta qué punto somos capaces de meternos en pellejo ajeno, pero de meternos de verdad. Y la receta, aunque parece fácil, no es tan sencilla, pero está logradísima: a unas suculentas dosis de imaginación como ingrediente base, añadir una pequeña historia de ingenuidad desmedida, dos tazas de desconcierto familiar, una de descoloque social, fantasía al gusto y rociar con un buen chorro de contraste (ácido, a ser posible). Salpimentar y servir con cara de circunstancias. Eso es todo lo que ”Lars y una chica de verdad” nos deja entrever: por fuera, un enredo casi divertido y por dentro, un drama evidente. Y es así como funciona: cuanto más ficticias son las situaciones que plantea, mejor denuncia los fallos de la realidad. Un Capra, por resumir, con mucho mordiente y mala baba. Pero una vez instalados en ese gozoso disparate, se multiplican los momentos irrepetibles y las situaciones chuscas: en casa del hermano (delirante, la presentación de la “novia”) en la parroquia, o en la sala de espera de la doctora Dagmar (la siempre impecable Patricia Clarkson). Primer mérito: para el actor canadiense Ryan Gosling; es una gozada. Segundo tanto: la originalidad de la historia, su frescura; y tercero: la realización del debutante Craig Gillespie, un profesional de los anuncios para televisión que sabe contar con buena dinámica. Pero no nos engañemos: la cosa tiene tanta bondad como mala sombra. Y tanta puntería como inteligencia.