LA VÍA LÁCTEA (1936)

    Titulo original: The Milky Way
    Año: 1936
    País: EE.UU.
    Duración: 88 min.
    Dirección: Leo McCarey
    Guión: Frank Butler, Richard Connell y Grover Jones, basado en la obra de teatro de Lynn Root y Harry Clork.
    Música: Charles Bradshaw, John Leipold, Ralph Rainger y Tom Satterfield y Victor Young. Temas musicales: "The Skaters Waltz (Les Patineurs)"; "For He`s a Jolly Good Fellow"; "Yankee Doodle"; y "A Hot Time in the Old Town".

    Intérpretes

    Harold Lloyd, Adolphe Menjou, Verree Teasdale, Helen Mack, William Gargan, George Barbier, Dorothy Wilson, Lionel Stander, Charles Lane, Marjorie Gateson, Murray Alper, Bull Anderson, Harry Anderson, Gertrude Astor, Eugene Barry, Jay Belasco, Harry Bernard, Bonita, Harry Bowen, A.S. “Pop” Byron, Bob Callahan, Leonard Carey, Jack Clifford, Morrie Cohan, James Conaty, Ray Cooper, Thomas A. Curran, Eddie Dunn, Jim Farley, Eddie Fetherston, James Ford, Charles K. French, Ethyl May Halls, Tom Hanlon, Sam Hayes, Wallace Howe, Lloyd Ingraham, Hazel Laughton, Gus Leonard, Carl M. Leviness, Jim Marples, Marty Martin, Larry McGrath, Charles McMurphy, Harold Miller, Frank Mills, Bruce Mitchell, Jack Murphy, Harry Myers, Broderick O`Farrell, Paddy O`Flynn, Jack Perry, Earl Pingree, Victor Potel, Anthony Quinn, Henry Roquemore, Mel Ruick, Antrim Short, Oscar Smith, Milburn Stone, Jack Stoney, Phil Tead y Dan Tobey.

    Sinopsis

    Durante una reyerta callejera, un tímido y poco valorado lechero llamado Burleigh Sullivan (Harold Lloyd) se agacha cuando está a punto de recibir un puñetazo, lo que provoca que quién lo reciba sea el boxeador campeón mundial de los pesos medios Speed McFarland (William Gargan), que cae completamente k.o., lo que hará creer a los presentes que Burleigh es el autor del puñetazo y que se encuentran ante una nueva y futura estrella del cuadrilátero. Tratando de salvar la situación, Gabby Sloan (Adolphe Menjou), el actual manager del campeón, decidirá promocionar a “Tigre” Sullivan en una serie de combates amañadod, con el único objeto de que, a través del último combate, McFarland recupere el prestigio perdido y demuestre quién es el verdadero campeón

    Comentario

    Una de las escasas películas sonoras de Harold Lloyd, cuyo enorme éxito provocaría un remake en 1946 a cargo de Danny Kaye con el título de “The Kid from Brooklyn”. A Lloyd, protagonista de obras maestras de la comedia muda como “El Hombre Mosca” o “Casado y con suegra”, no acabó de sentarle demasiado bien el salto al cine sonoro y ésta fue su última gran película, que vista hoy resulta demasiado ingenua, sobre todo porque los gags que aparecen fueron copiados posteriormente hasta la saciedad en otras películas. En una de las escenas de masas, uno de los espectadores en Anthony Quinn, que entonces aún no se había convertido en actor profesional.