LA TRAMPA DE LA MUERTE

    Titulo original: Deathtrap
    Año: 1982
    País: EE.UU.
    Duración: 116 min.
    Dirección: Sidney Lumet.
    Guión: Ira Levin, Jay Presson Allen.
    Música: Johnny Mandel.

    Intérpretes

    Michael Caine, Christopher Reeve, Dyan Cannon, Irene Worth, Henry Jones, Tony DiBenedetto, Al LeBreton, Francis B. Creamer Jr, Stewart Klein, Jeffrey Lyons, Joel Siegel, Jenny Lumes, Jayne Séller, George Peck, Perry Rosen.

    Sinopsis

    Sydney (Michael Caine) es un autor teatral que ha cosechado su cuarto fracaso consecutivo con su último y ambicioso proyecto y, por ello, parece condenado a vivir el resto de sus días a costa del dinero de Myra (Dyan Cannon), su esposa. Pero, todo cambia cuando recibe por correo la copia de una comedia policíaca: La trampa de la muerte, toda una obra maestra que podría convertirse en un gran éxito en Broadway a pesar de estar escrita por Clifford (Christopher Revee), un aficionado y antiguo estudiante al que Sydney le dio clases tiempo atrás. Si fuera capaz de asesinarlo podría apoderarse de lo que parece ser el mayor éxito de los últimos tiempos. Así que, Sidney invita a Clifford a su casa y planea una trama criminal junto a su esposa Myra para asesinar al estudiante y quedarse con la obra. Pero esto será sólo el comienzo de una trama que se complica a cada minuto, con no uno, sino varios giros inesperados.

    Comentario

    Adaptación de una obra teatral de Ira Levin, que batió records de taquilla en Broadway, con un excelente guión de Jay Presson Allen: Una especie de juego criminal sobre un autor teatral sin inspiración decidido a robarle la magnífica obra a un antiguo alumno al que deberá matar para quedar impune. Es un duelo entre dos personajes, muy semejante al de La huella, de Joseph L. Mankiewicz, donde cazador y cazado no siempre son quienes parecen. Un excelente trabajo de Sidney Lumet (Doce hombres sin piedad; Serpico, Asesinato en el Orient Express; Un mundo implacable; El príncipe de la ciudad; La noche cae sobre Maniatan; Gloria...), director especializado en adaptaciones de obras de suspense y policíacas, que potencia y aumenta el efecto sorpresa y la intriga del relato. A la vez, Michael Caine y Christopher Reeve (la película es prácticamente una obra de dos) sacan un brillante partido a sus personajes, así como también Dyan Cannon, un elemento sorpresa que se integra perfectamente. La película tiene humor y está llena de giros sorpresas. Se nota que director y actores debieron pasárselo muy bien mientras la rodaban. Es una intriga sin el clásico detective. La propuesta de los autores es que sea el espectador el propio detective mientras disfruta degustando esta excelente película.