LA HIJA DE RYAN (1970)

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    Titulo original: Ryan’s Daughter
    Año: 1970
    País: Gran Bretaña
    Duración: 192 min.
    Dirección: David Lean
    Guión: Robert Bolt.
    Música: Maurice Jarre. Temas musicales: “Mary of the Curling Hair”; “Saddle the Pony”; “Guinea Willie; “Drowsy Maggie”; “Rose Tree”; y “It's a Long Way to Tipperary”.

    Intérpretes

    Robert Mitchum, Trevor Howard, Christopher Jones, John Mills, Leo McKern, Sarah Miles, Barry Foster, Marie Kean, Archie O’Sulliavan, Evin Crowley, Douglas Sheldon, Gerald Sim, Barry Jackson, Des Keogh, Niall Toibin, Philip O’Flynn, Donal Neligan, Brian O’Higgins, Niall O’Brien, Owen Sullivan, Emmet Bergin, May Cluskey, Annie D'Alton, Pat Layde y Ed O'Callaghan.

    Premios

    Oscar al Mejor Actor Secundario (John Mills) y Mejor Fotografía. Nominada al Oscar a la Mejor Actriz (Sarah Miles) y Mejor Sonido. Globo de Oro al Mejor Actor Secundario (John Mills) Nominada en las categorías de Mejor Actriz Principal (Sarah Miles) y Mejor Actor Secundario (Trevor Howard)
    Premio Bafta de la Academia del Cine Británico en las categorías de Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz (Sarah Miles), Mejor Actor Secundario (John Mills), Mejor Actriz Secundaria (Evin Crowley), Mejor Fotografía, Mejor Dirección Artística, Mejor Diseño de Vestuario, Mejor Montaje y Mejor Sonido.
    Premio David di Donatello del Cine Italiano a la Mejor Película Extranjera.

    Sinopsis

    Irlanda, 1916. Por toda la isla corre un aire de rebelión. La repulsa irlandesa contra el poder central británico se manifiesta en cada gesto, en cada palabra. La Guerra Europea, en que está empeñada Gran Bretaña, se considera solo una guerra inglesa y los irlandeses no tienen reparo en pactar con los enemigos del Imperio. Charles Shaughnessy (Robert Mitchum), vuelve al pueblo en que ha nacido y en el que es maestro de escuela. La ausencia ha sido breve, pero ha bastado para encender en el pecho de Rossie (Sarah Miles) la ilusión de un amor todavía inconcreto. Charles es un hombre ya maduro, pasa bastante de los 40, y Rossie, la hija de Ryan (Leo McKern), el tabernero del pueblo que la mima como a una princesa, apenas tiene 20. Charles es viudo y su carácter es apagado y retraído, pero Rossie lo encuentra distinguido y se casan. El matrimonio es un fracaso. La diferencia de edad es muy sensible y Charles se muestra poco apasionado. Rossie vuelve a sus sueños de muchacha, que ahora se concretan en la persona del Mayor Doryan (Christopher Jones), un héroe mutilado por la guerra que llega al pueblo para hacerse cargo de la pequeña guarnición. Rossie y Doryan apenas pueden ocultar su amor, que produce escándalo sobre todo por tratarse de un inglés y una irlandesa. El pueblo es pequeño y la curiosidad muy viva. Michael (John Mills), un hombre tarado y deforme, secretamente enamorado de Rossie, provoca la hilaridad y la indignación de las gentes con sus farsas remedando al Mayor Doryan, que es en realidad un hombre frustrado por la guerra a quién el amor de Rossie sirve solo para enmascarar su desesperación. La revolución irlandesa está en marcha y los activistas, de acuerdo con los alemanes, preparan un alijo de armas que han de ser recogidas en la playa. Ryan es un informador de los ingleses y cuando el pueblo en masa, junto a los activistas y el propio padre Collins (Trevor Howard), el sacerdote católico del pueblo, tratan de llevar a tierra las armas destinadas a la revolución, los soldados e la guarnición les cierran el paso. El Mayor Doryan hiere al jefe de los activistas y todo el pueblo señala a Rossie como delatora. Charles, pese a haber sido engañado, la defiende. El pueblo los maltrata delante del auténtico delator, que no se atreve a confesarse culpable. Tal vez Rossie sospeche de su padre, pero no le acusa. El mayor Doryan ha encontrado la muerte manejando unos explosivos, no se sabe si voluntariamente, y Charles y Rossie abandonan el pueblo bajo las miradas de desprecio de sus habitantes.

    Comentario

    Una gran superproducción de David Lean, la historia de una pasión amorosa envuelta en las luchas por la independencia de Irlanda en 1916. La película reúne las dos vertientes del cine de Lean: Por un lado la grandiosidad de los espacios naturales habituales de sus grandes superproducciones (“Doctor Zhivago”, “Lawrence de Arabia”) y a la vez un carácter intimista, casi victoriano, propio de sus primeros filmes (“Breve encuentro”). Como en todo el cine de este director, la perfección técnica está cuidada hasta el detalle más ínfimo.