LA EVASIÓN (1960)

    Titulo original: Le trou
    Año: 1960
    País: Francia
    Duración: 132 min.
    Dirección: Jacques Becker
    Guión: Jacques Becker y José Giovanni, basado en la novela de José Giovanni, adaptada por Jacques Becker, José Giovanni y Jean Aurel.
    Música: Philippe Arthuys

    Intérpretes

    Michel Constantin, Jean Keraudy, Philippe Leroy, Raymond Meunier, Mark Michel, Jean-Paul Coquelin, André Bervil, Eddy Rasimi, Jean Becker, Philippe Dumat, Gérard Hernandez, Jean Luisa, Paul Pavel, Paul Préboist, Catherine Spaak y Dominique Zardi.

    Premios

    Seleccionada para la competición del Festival de Cine de Cannes. Nominada al Premio Bafta de la Academia de Cine Británico a la Mejor Película y al Mejor Actor (Philippe Leroy)

    Sinopsis

    Francia, 1947. Gaspard Claude (Mark Michel) ha sido acusado del intento de asesinato de su mujer, pero es inocente. Una vez en la cárcel comparte celda con Mahu Birelly (Philippe Leroy), Roland Geo Cassini (Michel Constantin) y Vosselin (Raymond Meunier), detenidos por delitos comunes que deciden sustraerse al proceso judicial intentando la evasión. A duras penas, convencen al joven para que se una al plan de fuga y participe en los trabajos de excavación. Habiendo perforado el pavimento de la celda, algunos de ellos descienden por la noche por turnos, al subterráneo, mientras los otros se ocupan de vigilar a los guardianes. Perforando más profundo llegan hasta un pozo que los conduce a la cloaca que pasa por debajo de la prisión. La libertad no está lejos, pero el director (André Servil), extrañado de la actitud trabajadora de los presos, interroga a Gaspard y lo induce a que le revele los planes de evasión. Enseguida se toman las medidas oportunas: las esperanzas de los prisioneros son anuladas de golpe.

    Comentario

    Un clásico del cine negro francés, la historia de una fuga carcelaria rodada casi en tiempo real, con una ausencia casi total de música salvo en los créditos finales. Una historia envolvente, plagada de agujeros milagrosos: el suelo, las puertas, el túnel y la alcantarilla. Brillante ejercicio de precisión narrativa, apabullante en su perfecta simplicidad; es, sin duda alguna, la obra más redonda de Jacques Becker. Fue su película póstuma, que se estrenó tras su fallecimiento.