La acción se sitúa en un futuro cercano, después de una pandemia devastadora que ha diezmado la población mundial. El mundo que queda ya no es exactamente un mundo en guerra: es un mundo vacío, fragmentado y desconfiado, en el que las comunidades humanas han desaparecido o se han convertido en pequeños núcleos aislados. Los supervivientes se enfrentan a unos carroñeros errantes llamados «segadores». En ese paisaje vive Hig (Jacob Elordi), un joven piloto que ha perdido a su mujer y que sobrevive en un antiguo aeródromo de Colorado. Su compañía más cercana es Jasper, su perro, y Bangley (Josh Brolin), un exmarine endurecido por la experiencia y obsesionado con la supervivencia. Los dos hombres representan maneras radicalmente distintas de enfrentarse al mismo mundo. Bangley piensa en términos de amenaza, defensa y supervivencia. Para él, prácticamente cualquier desconocido puede convertirse en un enemigo. Su refugio está organizado como una fortaleza y su filosofía podría resumirse en una idea sencilla: sobrevivir exige desconfiar. Hig, en cambio, conserva algo que parece casi inútil en ese nuevo mundo: la capacidad de imaginar que puede existir algo más allá de la supervivencia. Sigue volando con una avioneta y mantiene una relación muy particular con el paisaje que lo rodea. La naturaleza, los recuerdos de su vida anterior y su perro constituyen los últimos vínculos con una existencia que no estaba determinada exclusivamente por el miedo. La situación cambia cuando Hig capta una extraña transmisión de radio. Al otro lado de la estática parece existir una voz humana, una señal procedente de algún lugar que no forma parte de su reducido universo cotidiano. Para Bangley, la transmisión es fundamentalmente una posible amenaza. Para Hig, en cambio, constituye una posibilidad: quizá haya otros supervivientes, quizá exista una comunidad y, sobre todo, quizá todavía haya una posibilidad de volver a conectar con otros seres humanos. La radio se convierte así en el verdadero detonante de la historia. Lo que inicialmente parece una aventura de supervivencia acaba transformándose en una búsqueda mucho más personal. Hig tiene que abandonar la seguridad relativa de su refugio y enfrentarse a un territorio en el que existen otros supervivientes, grupos violentos y restos de la civilización anterior. En este sentido, la película va desplazándose progresivamente desde el western postapocalíptico hacia una historia sobre la necesidad de recuperar la confianza. Hig funciona como un pistolero solitario —solo que su caballo es una avioneta— que atraviesa un territorio devastado buscando una señal de vida. Pero el verdadero conflicto no consiste únicamente en escapar de los peligros externos. Hig también tiene que decidir qué quiere hacer con la vida que le queda. Después de perder a su mujer y de asistir al derrumbe de la sociedad, podría limitarse a conservar lo poco que posee. Bangley representa esa opción. Hig, sin embargo, sospecha que una existencia dedicada exclusivamente a protegerse puede ser otra forma de estar muerto. ¿Qué sentido tiene sobrevivir si para hacerlo hay que que renunciar precisamente a aquello que nos hacía humanos? La llegada de nuevos personajes y la evolución de la relación entre Hig y Bangley van poniendo esa pregunta a prueba.
COMENTARIO:
Ridley Scott egresa al thriller de ciencia ficción que es menos una película sobre el fin del mundo que sobre lo que ocurre después del fin del mundo. El desastre sirve como mecanismo para eliminar casi todas las estructuras sociales y dejar a los personajes frente a una pregunta mucho más sencilla: cuando ya no quedan instituciones, dinero, prestigio ni futuro asegurado, ¿qué razones nos quedan para seguir viviendo?: En un mundo postapocalíptico, un virus ha aniquilado a prácticamente toda la humanidad. La película introduce además una dimensión sentimental que no se limita a la supervivencia física: aparecen el deseo, el duelo, la memoria y la posibilidad de construir nuevos vínculos. Una adaptación de la aclamada novela «La constelación del perro», de Peter Heller.
EE.UU. – Gran Bretaña / Fantástica, Intriga / 118 min.
T.O.: The Dog Stars
Dirección: Ridley Scott
Intérpretes: Jacob Elordi, Margaret Qualley, Josh Brolin, Guy Pearce, Allison Janney, Benedict Wong, Ewen Bremner, James Craze, Sam Spruell, Sai Bennett, Sebastian Rokison-Woodall, Alara-Star Khan, Daisy Kakkar, Brendan O’Rourke, Michel Sinisterra, Mario A. Estrada Sanchez, Luis Fernando Colombo, Hideki Andrea Yamamoto, Soufiane Oulji, Kyshan Wilson, Lorenzo Ubaldi, Irene De Santis, Vladir Pereira, Simone Carminati, Roger Jean Nsengiyumva, Shuo Chen, Hamza Briakli, Yordy Alberto Cagua Hermenejildo, Tatiana Rodolfi, Diego Barbalace, Marco de Leo y Bruno Tripodi.
Guion: Mark L. Smith y Christopher Wilkinson, basado en la novela homónima de Peter Heller
Música: Harry Gregson-Williams.
Temas musicales: «Like Real People Do» interpretado por Andrew Hozier-Byrne; «Heroes»; «Tupelo Honey», interpretado por Van Morrison; «By and By», interpretado por Caamp; «Charmaine», interpreado por Jack Nitzsche; «Memories Are Made of This», nterpretado por Dean Martin; «Fly Me to the Moon (In Other Words)»; «The Long Black Veil», interpretado por The Chieftains con Mick Jagger; y «Dashing White Sergeant», interpretado por Tony Lewis.
Premios:
Estreno en España: 26-08-2026











