INFILTRADO (2016)

0
INFILTRADO (2016)

Tampa Bay, Florida, 1986. Dos hombres se encuentran en una bolera. Se realiza un intercambio: dinero por cocaína. Cuando se van, el hombre de más edad se retuerce de dolor. Al poco rato, unos agentes de Aduanas se arremolinan a su alrededor y les detienen. En la parte trasera del furgón y con el trabajo cumplido, el hombre mayor, el Agente Especial Robert Mazur (Bryan Cranston) se saca la camiseta para dejar al descubierto un cable que le ha abrasado la piel. Bob Mazur es un modesto hombre de familia que ha pasado décadas encubierto, poniendo su vida al límite para eliminar la lacra de los cárteles del narcotráfico desde las calles de EE.UU. y para poner al descubierto la corrupción que permite la proliferación de los traficantes. Su mujer, Evelyn (Juliet Aubrey), tiene la angustiosa esperanza de que Bob por fin se jubilará. Pero él no puede abandonar la carrera sin culminar la gran operación de su vida. Uno de los personajes que le acompañan es Emir Abreu (John Leguizamo), un agente que está harto de atrapar a ladronzuelos de poca monta. En una visita a casa de Bob, comparte con él un chivatazo: un nombre que les puede suponer el pasaporte para entrar en los cárteles de Medellín. Bob establece con él una compleja alianza, por la que acceden a seguir el dinero, no las drogas, a fin de ver hasta dónde llega. Bob organiza un encuentro con los brókeres del cártel, llamados Gonzalo Mora (padre e hijo) (Simón Andreu y Rubén Ochandiano), para ofrecérseles como blanqueador de dinero, facilitando la circulación de capitales desde y hacia Colombia. Bob y Emir adoptan entonces nuevas identidades a partir de nombres escritos en lápidas y se convierten en Bob Musella y Emilio Domínguez. Con el respaldo de Aduanas, realiza todas las gestiones necesarias para que Musella figure en los registros como fundador de Musella Enterprises Inc. y Jefe de Operaciones de Sunbird Airlines. Pronto se introduce en el juego con poco más que su ingenio y una maleta provista con el equipo de grabación oculta más sofisticado del mercado. Bob empieza a construir una relación con los Mora, ganándose al padre y al hijo con sus ostentaciones de falsa riqueza para que éstos le validen los cheques, le regularicen los libros de contabilidad y permitan que fluyan sus bienes procedentes del crimen. Convertir Mazur en Musella no es un proceso fácil. Evelyn, ya exasperada por la negativa de éste a apartarse del embrollo, todavía se ve más alejada de su esposo por la gran demanda de tiempo que supone su trabajo, por las extravagantes nuevas indumentarias que reflejan los fajos de billetes que le llegan al buzón cada mes, y por como él se va transformando cada vez en alguien más y más diferente del Bob con quien ella se casó. Su experiencia como blanqueador y el favor que se ha ganado por parte de los Mora le conducen al siguiente peldaño de la escalera, un paso más cerca de Escobar. Es entonces cuando le presentan al excéntrico e imprevisible Javier Ospina (Yul Vazquez) y recibe un disparo durante un negocio con una importante suma. Su éxito convence a Aduanas para que dediquen todos sus recursos a respaldar lo que denominan como Operación C-Chase. A las órdenes de la descarada y seductora Bonni Tischler (Amy Ryan), se le pide que vaya directamente a los cárteles y les ayude. Para facilitarle las cosas, forma equipo con la “novia” que le había prometido a Mora Jr. que conseguiría: la extraordinaria Kathy Ertz (Diane Kruger). Pronto aprende que el BCCI tiene auténtica influencia política y un perfil internacional que se expande más allá del Atlántico, pero el Banco empieza a investigar en el historial de Musella. Las amenazas le llegan por todos lados, pero con el peligro llega también un progreso rápido en el escalafón. Tras obtener acceso al barón de la droga Roberto Alcaino (Benjamin Bratt) y a su mujer Gloria (Elena Anaya), la encantadora Kathy demuestra ser un valioso elemento al hacerse amiga de ella, mientras Bob se siente identificado con Roberto. El cártel está cada vez más encariñado con él y le acogen en la cúpula. Le presentan a la mano derecha de Escobar, Rudy Armbrecht (Carsten Hayes). Al poco tiempo, por fin, se le ofrece la posibilidad de estrecharle la mano al mismísimo Pablo Escobar.