IMPULSO CRIMINAL

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    Titulo original: Compulsion
    Año: 1959
    País: EE.UU.
    Duración: 103 min.
    Dirección: Richard Fleischer.
    Guión: Richard Murphy, basado en una novela de Meyer Levin.
    Música: Lionel Newman.

    Intérpretes

    Dean Stocwell, Bradford Dillman, Orson Welles, Diane Varsi, E.G. Marshall, Martin Milner, Richard Anderson, Robert F. Simon, Ed Binns, Robert Burton, Wilton Graff, Gavin MacLeod, Terry Becker, Russ Bender, Gerry Lock, Harry Carter, Simon Scott, Voltaire Perkins, Ina Balin, Peter Brocco, Alan Carney, Edmund Cobb, Frank Conroy, Wendell Holmes y Henry Kulky.

    Premios

    Nominada al Premio BAFTA de la Academia de Cine Británico a la Mejor Película Adaptada. Premio de Interpretación Masculino (ex aequo Dean Stockwell, Bradford Dillman y Orson Welles) en el Festival Internacional de Cine de Cannes.

    Sinopsis

    En los años veinte, Artie Strauss (Bradford Dillman) y Judd Steiner (Dean Stockwell), son dos brillantes estudiantes de derecho en la universidad de Chicago, ambos de 18 años y anormalmente inteligentes, hijos de familias acomodadas judías. Artie domina a Judd y le convence en la idea de que el crimen perfecto existe. Como un pequeño ensayo, con vistas a demostrar esa obsesión, roban la caja de su propio club y una vieja máquina portátil, para después cometer un crimen sin móvil aparente. Un compañero de clase, que trabaja como reportero en un periódico, descubre el cadáver. La pista que tiene son unas gafas que, por su tamaño, no pueden ser del muerto. Dos policías van a casa de Judd con una lista de 4.200 personas que han adquirido gafas del modelo hallado junto al joven muerto. Al no poder enseñar a los agentes sus propias gafas, le llevan a declarar y Judd da el nombre de su amigo. Artie también es llamado a declarar, aunque al coincidir ambos en sus palabras, son puestos en libertad. Pero Artie, convencido de que Judd le ha culpado del crimen, confiesa la verdad. En el juicio se muestran por encima de los demás, considerándose superiores. La gran astucia del abogado Jonathan Wolk (Orson Welles), logra salvarles la vida, pero no impedirá que tengan que cumplir largos años de cárcel.

    Comentario

    Excelente película de Richard Fleischer, precursora directa de los thrillers de psicópatas diversos que tanto se estilaron en los noventa. El mismo caso verídico que diez años antes posibilitara a Alfred Hitchcock la realización de La soga sirvió de base a Fleischer para ilustrar un caso de patología criminal personificado en dos jóvenes de familia acomodada y devotos de las teorías de Freud, que se proponen demostrar la existencia del crimen perfecto. Tras cometer el delito son detenidos por la policía y juzgados, saliendo en el juicio sus particulares teorías filosóficas sobre la superioridad, las cuales años más tarde serían asumidas por el nazismo para justificar el genocidio. Perfecta ambientación del turbulento Chicago de los años veinte y memorable creación de Orson Welles en el papel de brillante abogado que hace un conmovedor alegato contra la pena de muerte.