HOMICIDIO (1991)

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    Titulo original: Homicide
    Año: 1991
    País: EE.UU.
    Duración: 102 min.
    Dirección: David Mamet
    Guión: David Mamet.
    Música: Alaric Jans.

    Intérpretes

    Joe Mantegna, William H. Macy, Vincent Guastaferro, J.J. Johnston, Jack Wallace, Lionel Mark Smith, Roberta Custer, Charles Stransky, Bernard Gray, Paul Butler, Colin Stinton, Louis Murray, Christopher Kaldor, Linda Kimbrough, Robin Spielberg, Yuri Alexis, Darrell Taylor, Ron Butler, Jonathan Ridgeley, Leo Burns, Willo Hausman, Lee Cohn, George Harvey, Charles Chessler, Jordan Lage, George Rogers, Steve Anderson, Elmer Aulton, Anthony Boer, Michael Hammond, Guy Johnson, Ving Rhames, Erica Gimpel, Tony Mamet, Lawrence Kopp, J.S. Block, Rebecca Pidgeon, Bob Moore, Keith Johnson, Alan Soule, Sandy Waters, Purnell McFadden, Cliff McMullen, Wesley Nelson, Mary Jefferson, Jonathan Katz, Marge Kotlisky, Jim Frangione, Natalija Nogulich, Ricky Jay, Adolph Mall, Len Hodera, Robert Bella, Gail Silver, Scott Zigler, Jerrold Graff, Rick Washburn, Jim Grace, Paul Hjelmervik, James Potter, Steven Goldstein, Charlotte Potok, Andrew Potok, Lynn T. Weisberg, Emily Weisberg, Alan Polonsky, Théo Cohan, Bernard Mamet, Neil Pepe, Ted Monte, Lou Kaitz, G. Roy Levin, Adam Bitterman y Cheryl Moore.

    Premios

    Seleccionada para la competición del Festival Internacional de Cine de Cannes.

    Sinopsis

    Bobby Gold (Joe Mantegna) es policía, blanco y judío, aunque de esto último preferiría no acordarse. La brigada de homicidios de Chicago es su única famila, nunca vuelve a casa, ¿acaso siquiera tiene una? Sus compañeros son hermanos de sangre, sea cual sea el color de su piel. Bobby Gold es un buen policía, con una hoja de servicios ejemplar y 22 citaciones al valor. Tiene fama de ser un piquito de oro porque sabe convencer a cualquier criminal de lo que haga falta. Con su compañero Tim Sullivan (William H. Macy) está investigando un feo asunto de traficantes que se han cargado a dos agentes. Bobby Gold se siente muy herido cuando su superior negro le llama judío de mierda por tomarse a guasa el intento fallido de arresto por parte del FBI, al haberse sellado éste además con la muerte de dos negros, lo que tiene enardecida a la comunidad negra. El odio racial flota como un vaho pestilente en el estrecho pasillo de los locales de la policía. Para colmo de desgracias, Gold llega primero al lugar del homicidio de una vieja tendera de una casa de empeños en un barrio negro. La anciana ha sido tiroteada por la espalda y llevaba una medalla con la estrella de David. Y para Bobby Gold empiezan los problemas. Le retiran del primer caso y quieren asignarle el segundo sólo porque es judío y por tanto es su gente. Gold pasa de una investigación a otra, como un peón al que mueven desde arriba. En sus investigaciones nocturnas no para de derribar puertas que dan al vacío. ¿Hay realmente un misterioso pistolero tras los pasos de la familia de la anciana? ¿Está su muerte relacionada con una conspiración antisemita? ¿Estamos en una realidad manipulada o dentro de la paranoia de Gold, que necesita tomarse unos días de vacaciones? No se sabe. Gold no escatima sus esfuerzos, perseverante, testarudo, quiere encontrar al asesino de la anciana, quiere coger vivo al dealer negro, quiere ser algo para alguien. No conseguirá nada. Sólo mentiras, pistas falsas, nada más que judíos que le reprochan no serlo demasiado y el resto de la humanidad que le reprocha ser policía

    Comentario

    Tercer largometraje dirigido por el dramaturgo, novelista, ensayista, poeta y realizador David Mamet, tras “Casa de juegos” y “Las cosas cambian”. Como suele ser habitual en Mamet, en Homicidio también es responsable del guión. En él, el protagonista, un un policía judío que deberá elegir entre traicionarse profesionalmente o religiosamente, atraviesa una profunda crisis de identidad que le lleva a intentar encontrar la verdad sobre si mismo, todo ello, aderezado con diálogos fatalistas herederos del mejor cine negro. “Homicidio”, que fue seleccionada para el Festival de Cannes, tras su apariencia de thriller de suspense es, antes que nada, un buen e interesante estudio de caracteres en el que destaca la interpretación de Joe Mantenga, en su papel de policía. Así mismo, a Mamet, que hace uno de los finales más crueles de la historia del cine, Homicidio le sirve para reflexionar sobre la lógica, el azar, la apariencia y la realidad.