HAMPA DORADA (1930)

    Titulo original: Little Caesar
    Año: 1930
    País: EE.UU.
    Duración: 79 min.
    Dirección: Mervyn LeRoy
    Guión: Robert N. Lee y Francis Edward Faragoh, basado en una novela de W.R. Burnett.
    Música: Erno Rapee.

    Intérpretes

    Douglas Fairbanks Jr., Edward G. Robinson, Glenda Farrell, William Collier Jr., Ralph Ince, Thomas Jackson, George E. Stone, Stanley Fields, Sidney Blackmer, Maurice Black, Armand Kaliz, Nick Bela, Ernie Adams, Elmer Ballard, Ferike Boros, Kernan Cripps, George Daly, Adolph Faylauer, Ben Hendricks Jr., Al Hill, Lucille La Verne, Gladys Lloyd, Noel Madison, Tom McGuire, Louis Natheaux, Henry Sedley, Gay Sheridan, Larry Steers, Landers Stevens, Mike Tellegen y Robert Walker.

    Premios

    Nominada al Oscar al Mejor Guión Adaptado.

    Sinopsis

    Chicago, en los turbulentos años 30 del siglo XX. Cesar Enrico Brandelo (Edward G. Robinson), más conocido por sus apodos “Rico” y “El pequeño Cesar”, no es más que un ambicioso pistolero que trabaja a las órdenes de Sam Vittori (Stanley Fields), un cabecilla del hampa de tercera categoría. Rico, tan rápido con su inteligencia como con su pistola, pronto se gana la completa adhesión de sus compañeros de banda y no tarda en desbancar a Vittori, convirtiéndole en un servidor suyo. Este es sólo el primer paso de su irresistible ascensión. Luego caerán otros capos como Arnie Lorch (Maurice Black) y Pete Montana (Ralph Ince)

    Comentario

    Un director como Mervyn Le Roy, con una leyenda a cuestas como la suya (sobrevivió junto con su padre al terremoto de San Francisco) no podía sino desarrollar un sentido especial para contar historias. Fue repartidor de periódicos, aspirante a cantante y, ya en Hollywood, ayudante de vestuario, asistente de cámara, guionista y actor, tras lo cual la Warner lo contrató como actor y, al poco tiempo, director de éxito, como lo demuestran películas de la categoría de “Quo Vadis”, “Mujercitas”, “Hampa dorada”, “El puente de Waterloo” o “Niebla en el pasado”. Esta película marca el punto más alto de la carrera interpretativa de Edward G. Robinson, el gángster por antonomasia de la historia del cine. La peripecia de un delincuente que se alza como líder de una peligrosa banda sirve a Leroy para hilar una sutil metáfora sobre el modo de vida americano, de acuerdo con el cual llegar a la cima está al alcance de cualquiera que se lo proponga. La película narra la trayectoria criminal de un hombre. Rico comenzó su vida ejecutando pequeños robos y terminó su existencia como jefe de la banda de mafiosos más importante de la ciudad.