HÁBLAME DE AMOR

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    Titulo original: Parlami d`amore
    Año: 2008
    País: Italia - España
    Duración: 109 min.
    Dirección: Silvio Muccino
    Guión: Silvio Muccino y Carla Vangelista, basado en su propia novela
    Música: Andrea Guerra. Temas musicales: "Tear Down These Houses", interpretado por Skin; “For What It’s Worth”, interpretado por Buffalo Springfield; “Sunny, yesterday my life was filled with rain”, interpretado por Bobby Hebb; “Que Reste-t-il De Nos Amours”, interpretado por Charles Trenet; “Push the Button”, interpretado por Chemical Brothers; y “My Funny Valentine”, interpretado por Chet Baker.

    Intérpretes

    Silvio Muccino, Aitana Sánchez-Gijón, Carolina Crescentini, Geraldine Chaplin, Giorgio Colangeli, Max Mazzotta, Flavio Parenti, Andrea Renzi y Giorgio Sgobbi.

    Premios

    Premio David Joven de los Premios David Di Donatello de la Academia de Cine Italiano a Silvio Muccino. Nominada a los David Di Donatello al Mejor Nuevo Director, a la Mejor Actriz Protagonista (Carolina Crescentini), a la Mejor Fotografía, al Mejor Diseño de Vestuario y a la Mejor Canción ("Tear Down These Houses").

    Sinopsis

    Sasha (Silvio Muccino) es un chico de vinticinco años que se asoma timidamente al mundo. Ha crecido en una comunidad para salir de la toxicodependencia, hijo de dos drogadictos: el padre ha muerto pronto, la madre lo ha abandonado en aquel círculo infernal donde Sasha ha encontrado una especie de equilibrio. Lejos de la vida real. Ajeno también al mundo en el que ha sido condenado a formarse, el único sano entre los enfermos. Y ahí, en Borgo Fiorito, ha aprendido a ocuparse del dolor de la gente y se ha encariñado con Riccardo (Giorgio Colangeli), el jefe de la comunidad, como si fuera su verdadero padre. Y, sobretodo, ha conocido a Benedetta (Carolina Crescentini), una chiquilla de su edad, hija de un de los bienhechores externos de la institución, con un pasado oscuro en el que puede haber algo de pederastria, violencia y abusos, que cada domingo va a visitar Borgo Fiorito, llevandole a Sasha una ráfaga de ese mundo verdadero que parece que a él se le ha negado. Es inevitable, Sasha se ha enamorado de Benedetta. Ahora que ya es adulto, ha salido por primera vez de la comunidad. Está dando los primeros pasos en ese mundo que era un reflejo de Benedetta. Y no existe nada más que ella en sus pensamientos, nada más reconfortante, familiar. Y Sasha, después de haber recibido del padre de Benedetta el encargo de restaurar la grande villa de la familia, cree que no puede amar a nadie más. Nicole (Aitana Sánchez-Gijón) es una mujer que ha pasado los cuarenta. Bella, inteligente, irónica. Tras suicidarse el hombre al que amaba se fue de Francia, se casó con Lorenzo (Andrea Renzi) e hizo de todo para olvidar quién era y qué quería. Se ha escondido de la vida. Ha ahogado sus sentimientos. Ha decidido controlar cada momento de su existencia. Ha borrado de su horizonte cualquier sorpresa. Pero la vida es una déspota. No tiene en cuenta la voluntad de los seres humanos. El choque entre los dos coches es impresionante. Sasha y Nicole están vivos de milagro. Y tal vez esta cercanía a la muerte, quizás la necesidad de ocuparse de una perrita que se ha visto implicada en el accidente, obliga a Sasha y a Nicole a salir fuera. A mostrarse uno al otro. Tal como son. El choque se vuelve en un encuentro entre dos soledades, entre dos miedos, entre dos fugitivos. Sasha y Nicole, sin confesarselo, se reconocen, como dos seres símiles. Y mientras Nicole ayuda a Sasha a conquistar a Benedetta, la profesora y el alumno crean una intimidad de pensamientos y de emociones que no les asustan, que se suceden naturalmente, dejándose llevar. “Vive, Sasha, vive” repite continuamente Nicole a Sasha. Porque Nicole conoce el terrible desierto emotivo que puede crear el retirarse de la vida. Y porque a través de Sasha, ella misma está de nuevo empezando a vivir. Y la vida empieza a transcurrir fluidamente, despóticamente. Sin reglas, sin control y sin obedecer ni a los planes ni a los sueños. Ni de Sasha ni de Nicole. Benedetta ya no es la muchacha que era. Es una Circe, una sirena de la oscuridad. Y Sasha, siguiendo su canto, descubre su propia naturaleza oscura. Se atormenta. Se deja llevar por las tinieblas. Recorre todo el camino de sus padres, descubre que es igual que ellos, débil como ellos, se enfrenta y vence a los monstruos que anidan dentro de él, antes de descubrir el camino y el destino que un accidente le han asignado. Y Nicole, contagiada por la vida de Sasha, no puede seguir teniendo cerrada la puerta a su pasado, los fantasmas le están agrediendo y tiene que luchar con ellos, enterrarlos, descubriendo que ha llegado la hora de hacer las paces consigo misma, con la muerte, con el abandono. Le ha llegado el momento de mirar hacia la vida, de tocarla,de dejarse acariciar, de rendirse al presente.

    Comentario

    El actor y novelista Silvio Muccino sigue los pasos de su hermano Gabriele Muccino (“El último beso”), debutando como director y llevando a la pantalla su propia novela “Parlami d`amore”, que también protagoniza junto a Aitana Sánchez-Gijón y Carolina Crescentini, la historia de una educación sentimental que va más allá del control y de las reglas, en la que los roles se confunden y se dan la vuelta a través de la la historia de dos seres humanos que se reconocen inmediatamente pero que tienen que cumplir todo el trayecto que la vida ha planeado para cada uno de ellos antes de aceptar los propios sentimientos, antes de encontrarse en igualdad de condiciones, antes de tener el valor de verse reflejados cada uno en el otro. Antes de rendirse y concederse uno a otro.