GOMORRA

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    Titulo original: Gomorra
    Año: 2008
    País: Italia
    Duración: 137 min.
    Dirección: Matteo Garrone
    Guión: Braucci, Ugo Chiti, Gianni Di Gregorio, Matteo Garrone, Massimo Gaudioso y Roberto Saviano, basado en el libro homónimo de Roberto Saviano.
    Música: Temas musicales: "Herculaneum", interpretada por Massive Attack; "Macchina 50", interpretada por Rosario Miraggio; "Esageratamente", interpretada por Anthony; "La nostra storia", interpretado por Raffaello; "O' schiavo e o' re", interpretado por Nino D'Angelo; "Ma si vene stasera", interpretado por Alessio; "Xiao chen gu shi", interpretado por Teresa Teng; "Brava gente", interpretado por Nino D'Angelo; "Must Pray", interpretado por Pieter Vercampt; "Sadeness Part 1”, interpretado por Enigma; "I Feel the Love", interpretado por Lovematic; "Play My Music", interpretado por Sandy Chambers; "Un giorno d'amore", interpretado por Daniele Stefani; y "L'amica di mia moglie", interpretado por Tommy Riccio.

    Intérpretes

    Salvatore Abruzzese, Simone Sacchettino, Salvatore Ruocco, Vincenzo Fabricino, Vincenzo Altamura, Italo Renda, Gianfelice Imparato, Maria Nazionale, Salvatore Striano, Carlo Del Sorbo, Vincenzo Bombolo, Toni Servillo, Carmine Paternoster, Alfonso Santagata, Massimo Emilio Gobbi, Salvatore Caruso, Italo Celoro, Salvatore Cantalupo, Gigio Morra, Ronghua Zhang, Manuela Lo Sicco, Marco Macor, Ciro Petrone, Giovanni Venosa, Vittorio Russo y Bernardino Terracciano.

    Premios

    Gran Premio del Jurado del Festival Internacional de Cine de Cannes. Premio Especial del Jurado del Festival de Cine Europeo de Sevilla.
    Premio Europeo del Cine a la Mejor Película, al Mejor Director, al Mejor Actor (Toni Servillo), al Mejor Guión y a la Mejor Fotografía.
    Nominada a los Globos de Oro a la Mejor Película en lengua extranjera.

    Sinopsis

    Poder, odio y sangre. Éstos son los “valores” a los que tienen que enfrentarse cada día los habitantes de las provincias de Nápoles y Caserta. Casi nunca se puede elegir, casi siempre se está obligado a obedecer las reglas del Sistema, la Camorra, y sólo los más afortunados pueden pensar en llevar una vida “normal”. Cinco historias se entrecruzan en este paisaje violento, un mundo despiadado, aparentemente alejado de la realidad, pero bien enraizado en esa tierra. Don Ciro (Gianfelice Imparato) es el “submarino”: paga a las familias de los detenidos afiliados a su clan, que ejerce un dominio indiscutido sobre el territorio. Astuto, discreto, desarrolla su tarea sin involucrarse nunca. Pero cuando el poder de su clan se debilita, no sabe a quién tiene que obedecer y tiene que pensar en su propia supervivencia. Totò (Salvatore Abruzzese) tiene trece años y no ve la hora de hacerse mayor. Así, peldaño a peldaño, va haciendo su aprendizaje en la escuela de la vida, hasta que un día tiene que tomar una decisión, una elección sin vuelta atrás. Marco (Marco Macor) y Ciro (Ciro Petrone) creen estar viviendo en una película de Brian de Palma, pero sólo son dos perros sueltos que con sus bravatas estorban la rutina de los asuntos del Sistema. Roberto (Carmine Paternoster) ha terminado sus estudios y tiene ganas de trabajar. Franco (Toni Servillo) le ofrece una gran oportunidad, un trabajo seguro y con grandes perspectivas de beneficios: un trabajo en el campo de los residuos tóxicos, un trabajo demasiado incómodo para la conciencia de Roberto. Pasquale (Salvatore Cantalupo) es un excelente sastre que trabaja gracias a las concesiones de las casas de alta costura en unos talleres de trabajo sumergido. La competencia china le propone que enseñe los secretos de su oficio a los trabajadores de sus talleres clandestinos, que el Sistema ve como un peligro para sus propios talleres de autoexplotación familiar. Seducido y gratificado por la respetuosa petición de los chinos, acepta, poniendo en peligro su propia vida.

    Comentario

    Decir que Matteo Garrone parte aquí con ventaja apoyado en un texto subyugante sería lo más fácil; y también lo más engañoso. No es preciso sacar ahora a relucir la lista interminable de grandes relatos masacrados después en la pantalla. La historia del cine, ya se sabe, está rebosante de destrozos; así que, en resumidas cuentas, hay que quitarse el sombrero ante la “traducción” que el realizador ha conseguido del libro original de Roberto Saviano. Debe haber muchos puntos de unión entre los dos italianos para lograr, cada cual con su propio lenguaje, semejante escalofrío. La rabia, el hartazgo y sobre todo las ganas de autenticidad sean posiblemente algunos. Y aquí, en la película, es sencillamente Arte, mantener al espectador dos horas y cuarto con el corazón en un puño. En cada escena de “Gomorra” se nos desvela algo que creíamos conocer desde siempre y que sin embargo nos sorprende y nos deja boquiabiertos. La manera de filmar de Garrone –con crudeza, sin efectismos, pero sin miramientos- resulta por otra parte una espe cie de compendio / homenaje a sus clásicos: mucho del neorrealismo, también de Pasolini..., y más aún de crónica actual, de documento... y ese es el resultado, desde luego: el impecable trabajo de un alumno aventajado que no reniega de todo lo visto y oído pero que a estas alturas lo recrea con una fuerza y un desgarro insólito. El viejo género de la violencia renace aquí y sabe a nuevo; a dramáticamente fresco.