FEDORA (1978)

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    Titulo original: Fedora
    Año: 1978
    País: Francia - Alemania
    Duración: 114 min.
    Dirección: Billy Wilder
    Guión: I. A. L. Diamond y Billy Wilder, basado en una novela corta de Tom Tryon
    Música: Miklós Rózsa Temas musicales: "Tenderly", interpretado por Nat "King" Cole; "Sonata #6 in A Major", de Pietro Dominico Paradisi; "The Last Spring", de Edvard Grieg; "Mataranga"; "Apolonia"; "Cretan Wine Dance"; "Piraiev"; "C´est si bon"; y "Badner Madln"

    Intérpretes

    William Holden, Marthe Keller, Hildegard Knef, José Ferrer, Henry Fonda, Michael York, Mario Adorf, Frances Sternhagen, Stephen Collins, Hans Jaray, Gottfried John, Arlene Francis, Jacques Maury, Christine Mueller, Ellen Schwiers, Ferdy Mayne, Peter Capell, Bob Cunningham, Christoph Kuenzler, Mary Kelly, Elma Karlowa, Panos Papadopulos, Rex McGee y Maurice Baquet.

    Sinopsis

    Fedora (Marthe Keller), gran estrella de Hollywood retirada en Europa, pone fin a su vida arrojándose bajo un tren en París. Durante su funeral, el productor de cine Barry Detweiler (William Holden) recuerda su último encuentro con ella dos semanas atrás en Corfú. Detweiler visitó la isla con la esperanza de convencer a la famosa actriz para volver al primer plano de la interpretación, apostando por una adaptación de “Anna Karenina”. Pero Fedora, misteriosa y escurridiza, vivía recluida bajo la supervisión de la anciana condesa Sobryanski (Hildegard Knef), del Doctor Vando (José Ferrer), su cirijano plástico que mantenía el rostro de la actriz todo lo joven que le era posible, de una enfermera y de sus sirvientes. Cuando Detweiler le ofrece el presonaje de Anna Karenina, provoca en Fedora una fuerte crisis mental, por lo que fue trasladada a una residencia en París.

    Comentario

    Veintiocho años después de “El crepúsculo de los dioses”, Billy Wilder regresó con una nueva mirada de la industria cinematográfica y de las consecuencias del paso del tiempo en las estrellas de Hollywood. Entre la nostalgia y la irreverencia, Wilder se apoyó en su habitual ironía para reflexionar sobre la generación de directores y productores estadounidenses del llamado Nuevo Hollywood, un lugar en el que ya no se reconocía. El guión corrió a cargo de Billy Wilder y I.A.L. Diamond, basado en una novela corta de Tom Tryon incluida en su colección "Crowned Heads", publicada en 1976.