FAUSTO (1926)

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    Titulo original: Faust
    Año: 1926
    País: Alemania
    Duración: 116 min.
    Dirección: Friedrich Wilhelm Murnau.
    Guión: Hans Kyser, con rótulos de Gerhart Hauptmann, basado en la obra de Johann Wolfgang Goethe "Faust".
    Música: Wolfgang Dauner y Rolf Unkel (restauración de 1976) y Daniel Schnyder (restauración de 1999)

    Intérpretes

    Gösta Ekman, Emil Jannings, Camilla Horn, Frida Richard, William Dieterle, Yvette Guilbert, Eric Barclay, Hanna Ralph, Werner Fuetterer, Hans Brausewetter, Lothar Müthel, Hans Rameau, Hertha von Walther y Emmy Wyda.

    Sinopsis

    Prólogo en el cielo. A través de un arcángel (Werner Fuetterer), Mefistófeles (Emil Jannings) pide permiso para tentar al doctor Fausto (Gösta Ekman), seguro de que le hará perder el alma. Dios le concede la oportunidad, pero se la concederá asimismo a Fausto para redimirse. El doctor Fausto, eminente hombre de ciencia a la vez que filántropo querido por todos, lucha contra la epidemia de peste que asola su ciudad natal. En el momento de mayor desesperación ante la inutilidad de los esfuerzos y de su ciencia, se le presenta Mefistófeles y le ofrece un pacto, devolverle su juventud y disponer de toda la sabiduría a cambio de disponer de su alma para toda la eternidad. Tras muchas vacilaciones propone el doctor a su vez el pacto, como prueba, por un solo día. Mefistófeles acepta y Fausto logra curaciones maravillosas y ahuyenta definitivamente la epidemia. Pero cuando la gente se entera que su bienhechor está aliado al demonio, intentan lapidarle. Fausto le dice a Mefistófeles que quiere revocar el pacto, más como el plazo previsto aún no ha concluido, el diablo le conduce, sobre su capa, a través de muchos países, presentándole riquezas y felicidad. El viaje concluye en Parma, donde Fausto se enamora de la bella Duquesa (Hanna Ralph) y es correspondido por ella. En su delirio apasionado se olvida del pacto que firmó con su sangre. Vuelve Fausto a su ciudad natal convertido en alguien rico e importante. Conoce a Margarita (Camilla Horn) e inicia con ella un idilio que trae funestas consecuencias. Guiado por Mefistófeles, Fausto da muerte a Valentín (William Dieterle), el hermano de su amada y la madre de Margarita (Frida Richard) muere de dolor. Margarita queda arruinada y se convierte en mendiga. Da a luz un niño, hijo de Fausto y lo cubre con el manto de la nieve que en su delirio toma por una cuna. El niño muere y, acusada de infanticidio, es condenada a morir en la hoguera. Mientras espera en la cárcel el cumplimiento de la sentencia, se vuelve loca. En el último instante Fausto llega al lugar de la ejecución y se lanza entre las llamas para salvarla, sin importarle perder la eterna juventud que Mefistófeles le había prometido. Margarita le reconoce y vuelve a la razón. Unidos en sus instantes postreros y purificados por el sacrificio, los dos ascienden al cielo, vencedores del demonio, para llegar a la presencia de Dios.

    Comentario

    El mito de Fausto, en especial a través de las adaptaciones de Johann W. Goethe y Christopher Marlowe, fue la base del último film alemán de Murnau. El director F.W. Murnau consigue, desde los primeros fotogramas, una obra maestra absoluta, con la particularidad de que cada escena, tomada por separado, tiene un valor artístico tan alto como la obra completa. Si es posible concebir la visualización de una fantasía más allá de la imaginación y la mente del ser humano, ésta se vería como el Fausto de Murnau, uno de los puntos más altos del cine mudo alemán que, sin embargo, no obtuvo el menor éxito en su momento a pesar de que la inversión fuese mayúscula. La cinta explora los más recónditos deseos del ser humano por encontrar la juventud eterna, la riqueza material y el gozo por los placeres mundanos, indiferente a una eventual retribución divina.