FARAÓN (1966)

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    Titulo original: Pharaon
    Año: 1966
    País: Polnia
    Duración: 182 min.
    Dirección: Jerzy Kawalerowicz
    Guión: Tadeusz Konwicki y Jerzy Kawalerowicz, basado en una novela de Boleslaw Prus.
    Música: Adam Walacinski

    Intérpretes

    Jerzy Zelnik, Wieslawa Mazurkiewicz, Barbara Brylska, Krystyna Mikolajewska, Ewa Krzyzewska, Piotr Pawlowski, Leszek Herdegen, Stanislaw Milski, Kazimierz Opalinski, Mieczyslaw Voit, Alfred Lodzinski, Andrzej Girtler, Emir Buczacki, Józef Czerniawski, Edward Raczkowski, Ryszard Ronczewski, Leonard Andrzejewski, Jerzy Block, Bohdan Janiszewski, Wiktor Grotowicz, Jaroslaw Skulski, Marian Nosek, Alina Borkowski, Bronislaw Dardzinski, Jerzy Fidler y Lucyna Winnicka.

    Premios

    Nominada al Oscar a la Mejor Película Extranjera. Película de clausura del Festival Internacional de Cine de Cannes

    Sinopsis

    En Egipto, durante el reinado de la XII dinastía, el joven príncipe Ramsés (Jerzy Zelnik) se enfrenta al sumo sacerdote Herbor (Piotr Pawlowski) porque, mientras no hay dinero a los asirios y el pueblo muere de hambre, en el laberinto los sacerdotes guardan grandes tesoros. Cuando muere su padre Ramsés XII (Andrzej Girtler) y se convierte en Ramsés XIII, plantea un completo enfrentamiento con los sacerdotes, que primero hacen que muera su amante judía Sarah (Krystyna Mikolajewska) y su hijo Isaac y que luego lo abandone su concubina fenicia, Kama (Barbara Bryl), por su doble griego Likon (Jerzy Zelnik), mientras solo le queda la infiel Ebrem (Ewa Krzyzewska). Tras planificar una rebelión del pueblo y el ejército contra los sacerdotes, el sumo sacerdote Herhor la adelanta unas horas para que coincida con un eclipse de Sol y volver a dominar la situación, mientras un desmoralizado Ramsés XIII es asesinado por su doble Likon.

    Comentario

    A partir de una novela de Boleslaw Prus, convertida en un buen guion por el también realizador Tadeusz Konwicki, el director Jerzy Kawalerowicz hace una de sus mejores y más conocidas películas, un peculiar paralelismo entre la situación del antiguo Egipto y la de Polonia en el momento del rodaje del filme: Un gobernante que trata de la tutela religiosa y unos religiosos que quieren desembarazarse de él, tras lo que no es difícil adivinar a los nacionalistas polacos y a las autoridades de la entonces Unión Soviética. Una película que una década después se logró estrenar en España increíblemente mutilada.