FANNY PELOPAJA (1984)

    50
    Titulo original: Fanny Pelopaja
    Año: 1984
    País: España
    Duración: 100 min.
    Dirección: Vicente Aranda
    Guión: Vicente Aranda, basado en la novela “Prótesis”, de Andreu Martín
    Música: Manuel Camps Temas musicales: “Estoy enfermo”, interpretado por Golpes Bajos; “Molinera”; y “Arco Iris”.

    Intérpretes

    Fanny Cottençon, Bruno Cremer, Francisco Algora, Berta Cabré, Ian Sera, Paca Gabaldón, Eduardo MacGregor, Joaquim Cardona, Roberto Asla, Jordi Serrat, Marta Padován, Carles Sales, Joaquín Castelló, Jorge Luis Alonso, Francisco Jarque, Virginia Duran, Daniel Medrán, Bruno Bruch, Palmiro Aranda, Esther Rabinaud, Laura Climent, Manuel Lombarte, Eulàlia Ramon, Saskia Giró, Gloria Llopart, Jordi Batalla, Oscar Olavarría, Jesús Bellavista, Antonio Salas y Juan Manzanares.

    Sinopsis

    A Fanny (Fanny Cotteçon) siempre le han ofrecido la violencia como la única posibilidad de supervivencia. «El Gallego» (Bruno Cremer), ex policía, fue expulsado del cuerpo por sus métodos irregulares y, concretamente, por llevar a cabo una cruel agresión contra Fanny. Ahora, ambos se buscan para matarse pero, en realidad, un sentimiento muy distinto al odio les acompaña. Cuando se encuentren, no sabrán cómo reaccionar.

    Comentario

    Vicente Aranda llevó a a la pantalla “Prótesis”, una gran novela negra de Andreu Martín en dónde le cambia el sexo al protagonista, que de hombre en el libro pasa a ser una mujer en la pantalla. Una atracadora detenida por un policía, se convierte en su amante a cambio de que el agente proteja a su compinche. La relación de amor-odio entre ambos resulta fascinante. Vicente Aranda recrea una atmósfera brutal y malsana, envolviéndola en un clima tenso que ayuda mucho a una historia brutal, llena de sexo y violencia. Si Bruno Cremer no acaba de hacer un policía muy creíble, la francesa Fanny Cotteçon tiene aquí la mejor interpretación de su carrera, como la delincuente protagonista. La película funciona a la vez como thriller y como retrato psicológico y Aranda se mueve con seguridad y aplomo en ambas vertientes.