ESTO NO ES UNA PELÍCULA (2011)

    Titulo original: In film nist
    Año: 2011
    País: Irán
    Duración: 75 min.
    Dirección: Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb
    Guión: Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb

    Intérpretes

    Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb

    Premios

    Presentada fuera de competición en el Festival Internacional de Cine de Cannes. Seleccionada fuera de competición para el Festival Internacional de Cine de Gijón

    Sinopsis

    Jafar Panahi, desayunando en su cocina, llama a Mojtaba Mirtahmasb. Le propone ir a su casa para “discutir algunas ideas” y le previene que no le diga a nadie a dónde va. Es el comienzo de una película que no debe ser una película, pues a Jafar Panahi se le ha prohibido filmar por “hacer propaganda contra la República Islámica”. Usando lo que tiene a mano para filmar, como sea, Panahi compone junto a Mirtahmasb una especie de film de aspecto casero en el que subyace la tensión y la angustia de Panahi esperando su condena (aún pendiente cuando se filmó la película), en el que vemos su rutina la víspera de la celebración del año nuevo iraní. Una película que se puede calificar como clandestina y la que Panahi aprovecha, ya que no puede dar entrevistas, para expresarse y para dejar constancia del que iba a ser su próximo proyecto antes de conocer la sentencia que le prohibirá filmar los próximos 20 años. Pues como ocurre en el cuadro de Magritte Esta no es una pipa, esta no es una película

    Comentario

    Película del cineasta iraní Jafar Panahi, quien fue condenado en 2010 a no volver a rodar ni viajar al extranjero durante 20 años por considerar que su cine atacaba al régimen iraní. Panahi desafía esta imposición junto a Mojtaba Mirtahmasb, quien, en su mirada y dirección tras la cámara, convierte el mundo privado del cineasta en un espacio de representación pública. La película sobrepasa la reflexión sobre qué es el cine, entre el documento y la ficción del documento, para convertirse en un acto de desobediencia civil en el propio oficio del cineasta. Es un testimonio sobre la libertad artística, pero también sobre la idea, el tiempo y la función del cine. Esto no es una película supone asimismo un cambio en una cinematografía tan excepcional como la iraní, en la que el hermetismo poético da paso a un realismo desprovisto de ficción.