ENCONTRARÁS DRAGONES

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    Titulo original: There Be Dragons
    Año: 2011
    País: EE.UU. – España – Argentina
    Duración: 120 min.
    Dirección: Roland Joffé
    Guión: Roland Joffé
    Música: Stephen Warbeck

    Intérpretes

    Charlie Cox, Wes Bentley, Dougray Scott, Unax Ugalde, Olga Kurylenko, Pablo Lapadula, Golshifteh Farahani, Rusty Lemorande, Ana Torrent, Alfonso Bassave, Jordi Mollà, Rodrigo Santoro, Geraldine Chaplin, Alejandro Casaseca, Yaiza Guimaré, Jan Cornet, Lily Cole, Charles Dance, Derek Jacobi, Lito Cruz, Michael Feast, Robert Blythe, Dolores Reynals, Agustín Bruzzone, Christian J. Giardino, Carlos Kaspar, Carlos Leal, Juan Cruz Rolla, Kevin Schiele, Zoe Trilnick, Pedro Merlo y Danila Terragno.

    Sinopsis

    Cuando Roberto Torres (Dougray Scott), un periodista de investigación que vive en Londres, visita España en 1982 para hacer una serie de investigaciones sobre el Opus Dei, institución sobre la que piensa escribir un libro, se encuentra con un muro. Su más preciada fuente de información, su padre, Manolo Torres (Wes Bentley), se resiste a contarle la dolorosa historia que le relaciona con el fundador, Josemaría Escrivá (Charlie Cox). La historia se remonta a principios del siglo XX a Barbastro. Aunque Manolo y Josemaría eran amigos desde la infancia, sus vidas tomaron unos derroteros radicalmente distintos. Josemaría, el hijo mayor de una familia unida, marcada por una serie de muertes trágicas, se convirtió en un sacerdote lleno de ideales; mientras que Manolo –hijo de un rico industrial, que lo educó de forma autoritaria y fría– fue desarrollando con el paso de los años un odio implacable hacia los sindicatos y la revolución. A mediados de los años treinta, cuando España entró en la espiral que la condujo hasta una guerra fratricida, Manolo simpatizó con el bando nacional y se infiltró en las filas republicanas como espía. La doble vida de Manolo se complicó aún más al enamorarse locamente de una bella húngara revolucionaria, Ildiko (Olga Kurylenko), que lo rechazó desde el primer momento, prefiriendo a un valiente líder revolucionario, Oriol (Rodrigo Santoro). Desde aquel momento, el odio y la venganza comenzaron a echar raíces en el corazón de Manolo, provocando unas consecuencias brutales en sus vidas. Mientras tanto, en otro lugar de Madrid, varios estudiantes católicos seguían a un joven sacerdote, Josemaría Escrivá, en medio de diversas peripecias. Cuando se desencadenó la guerra y se comenzaron a incendiar iglesias y a asesinar sacerdotes, Josemaría trata de evitar el círculo vicioso del rencor y la violencia. Eran tiempos peligrosos en los que Josemaría se vio forzado a huir, vestido de civil, escapando del cerco de las milicias anticlericales. Sin embargo, continuó con su trabajo, en ocasiones en los lugares más insospechados, como el Zoo, hasta que sus seguidores le aconsejaron que se escondiese en una clínica para enfermos mentales. Joffé imagina a Escrivá en su película debatiéndose entre un mar de dudas hasta que un personaje misterioso, una mujer joven, que ha sido víctima de una violación, le devuelve la esperanza. Poco después Josemaría se vio forzado a huir cruzando los Pirineos junto con sus seguidores, mientras que Manolo, Oriol e Ildiko luchaban en el bando republicano, sufriendo las consecuencias de las traiciones de Manolo. Abandonados en el frente de guerra, a causa de las disputas políticas de sus dirigentes, inmersos en el horror y en la desesperación de la guerra, Oriol e Ildiko se refugiaron en su pasión amorosa, soñando en reunirse tras la muerte que les acechaba por todas partes. Mientras tanto, Manolo, dominado por los celos, trazaba un plan para castigar a los amantes y salvarse del peligro. Y en la tragedia que les sobrevino no hubo salvación para ninguno. Cuando se desvela la verdad de las vidas de Manolo y Josemaría, en el desenlace de la película, Roberto tiene que enfrentarse a un reto similar al que el resto de personajes vivieron durante la guerra, 50 años atrás. Ese reto le plantea la oportunidad de olvidar el pasado y vencer a sus propios dragones interiores mediante un acto de perdón, o de dejarse vence por ellos definitivamente.

    Comentario

    Roland Joffé, director de grandes historias épicas como “La misión”, de películas de denuncia como “Los gritos del silencio” o de deliciosas reconstrucciones históricas como “Vatel”, se aproxima a una de las figuras más controvertidas de la España contemporánea, Josemaría Escrivá de Balaguer, elevado a los altares por Juan Pablo II, para trazar un profundo retrato humano y una mirada a la guerra civil española. Sin embargo, se echa de menos que la película acabe con el final de la guerra civil y no muestre a Josemaria Escrivá posteriormente, al lado del poder franquista, al lado del poder económico..., que ha sido una seña de identidad de la Obra.