EL ÚLTIMO MAGNATE (2011)

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    A Horacio Echevarrieta, conocido como el “Ciudadano Kane” español, no le bastó con ser dueño de minas y barcos, construir la Gran Vía o fundar las líneas aéreas Iberia. Miembro de la burguesía vizcaína de Neguri y propietario de numerosas empresas (desde minas de hierro hasta hidroeléctricas, Cementos Portland, una compañía naviera o el periódico El Liberal de Bilbao), supo abrirse camino en la política como diputado en Cortes por la Conjunción Republicana (UR y PSOE), y en negocios tan emblemáticos como Iberdrola, el Ensanche bilbaíno o el Metro de Barcelona. Él quería pasar a la Historia como constructor de los mejores barcos. Lo consiguió con el Juan Sebastián Elcano. Pero fabricar el mejor submarino del mundo le llevaría a tomar la decisión más delicada de su vida. A caballo entre el espionaje, la política y las altas finanzas, se desvela cómo en el período de entreguerras, y violando los tratados internacionales, Alemania se sirvió de España para desarrollar la más sofisticada tecnología militar. Horacio Echevarrieta fue el hombre de moda durante la Dictadura de Primo de Rivera, quizá la personalidad más conocida y que mejor caracteriza su tiempo. Y, sin embargo, su nombre había quedado reducido a unas pocas líneas en los libros de Historia.