EL ÚLTIMO BAILARÍN DE MAO

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    Titulo original: Mao`s Last Dance
    Año: 2009
    País: Australia
    Duración: 117 min.
    Dirección: Bruce Beresford
    Guión: Jan Sardi, basado en la autobiografía de Li Cunxin.
    Música: Christopher Gordon.

    Intérpretes

    Bruce Greenwood, Kyle MacLachlan, Joan Chen, Chi Cao, Amanda Schull, Shuang Bao Wang, Chengwu Guo, Wen Bin Huang, Aden Young, Madeleine Eastoe, Camilla Vergotis, Penne Hackforth-Jones, Jack Thompson, Chris Kirby, Suzie Steen, Shu Guang Liang, Ye Wang, Neng Neng Zhang, Wan Shi Xu, Shao Wei Yi, Hui Cong Zhan, Ji Feng Sun, Zhi Xue Chai, Chang Suo Zhang, Jie Cheng, Zheng Nong Yang, Wen Bin Zhang, Ferdinand Hoang, Tian Xia, Yue Hu, Jia Hui Zhang, Hang Yu, Bao Li, Hao Tian Xue, Hui Min Tian, Yu Qi Zhang, Hong Tao Wang, Ping Chen, Peng Cao, Su Zhang, Ming Yue Ma, Jian Wang, Chang He, Jun Ming Tian, Xi Guo Wu, Gang Jiao, Jun Ping Zhu, Meng Ni Yang, Zu Quan Kou, Cheng Yue Zhu, Long Dai, Hong Jian Li, Steven Heathcote, Xiu Qing Yue, Jun Long Kang, Meng Wang, Feng Qi Ma, Ya Xuan Xu, Jia Yong Sun, Ke Zhu, Lu Ning Chen, Hong Tao Lin, Yang Li, Fan Wang, Xiao Dong Tian, Huai Ping Yang, Monica Curran, Lucy Egger, Alice Parkinson, Kip Gamblin, Paul Stanhope, Deni Hines, Jon-Claire Lee, Min Lu, Rob Choi, Ron Lee, Cory Vi, Cheuk-Fai Chan, Sean Huling Chen, Quan Tran, Gibson Nolte, Ted Maynard, Nick McKay, Nicholas Hammond, Chad H. Loxsom, Leslie Bell, Ian Meadows, George Ellis, John Thwaites, Jane Harders, Leanne Atkins, Dan Yang Cong, Sam Anderson, Elia Da Costa, Laurence Fuller, Tony Hall, Brenda Kuciemba, Andrew Fritz, Kay Salem y Chloe Traicos.

    Premios

    Película de Clausura de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci)

    Sinopsis

    Li Cunxin (Wen Bin Huang) es un niño de 11 años, miembro de una familia de campesinos, que es rescatado del pequeño pueblo de China en el que vive con sus padres y numerosos hermanos, por delegados culturales gubernamentales, y enviado a Pekín. Es seleccionado para que se dedique al ballet. Al comienzo todo son dificultades y no parece el más apto, pero un profesor le ayudará en su preparación. En Pekín Li Cunxin (Chi Cao) comienza un increíble viaje vital que le llevará a pasar años de entrenamiento brutal para convertirse en uno de los mejores bailarines del mundo, aclamado como un héroe de la China comunista. Un día es elegido para disfrutar de una beca en Estados Unidos como miembro del ballet de Houston (Texas), que dirige Ben Stevenson (Bruce Greenwood). Ya en Norteamérica, descubrirá un mundo fascinante y completamente distinto, pero también nuevas dificultades que jamás había imaginado. Allí se enamorará de una compañera que también intenta abrirse camino en el campo de la danza, aunque sin demasiadas aptitudes. Cuando pasa el año y debe regresar a China, ve como las autoridades consulares de su país le niegan la ampliación de la estancia. Será entonces cuando, con el asesoramiento de Charles Foster (Kyle MacLachlan), un famoso y mediático abogado, decida casarse con su novia para que no le puedan repatriar. Pero al comunicarlo en el consulado, es secuestrado y no se le permite salir del recinto diplomático. Se organiza un escándalo mediático y las autoridades no tienen más opción que dejarle salir. Li Cunxin es despreciado por traidor y las autoridades chinas castigan a sus padres que permanecen en China. Pero no todo son facilidades para Li Cunxin: Su matrimonio no funciona y su vida en Estados Unidos se llena de dificultades.

    Comentario

    Bruce Beresford, un todoterreno en el mundo del cine, dota de una más que aceptable corrección a esta emotiva historia que justamente por ser real –y también por pre tender ser rigurosa- entrañaba casi todos los peligros que cualquier drama encierra . Pero Beresford, forjado en mil historias distintas, desde “Paseando a Miss Daisy” a “Camino del paraíso” o “Doble traición”, ha sabido soslayar casi todas las trampas. Y no era fácil a estas alturas volver a la China de Mao y retratar con acierto, como él hace, una etapa tan sinuosa. Tampoco lo era elegir a un pequeño y primer protagonista que encarnara a Li Cunxin con once años y diera la talla de promesa segura. Pero la mejor arma para entender los hallazgos y las lacras de “El último bailarín de Mao” sea tal vez el muy distinto y diferenciador tratamiento que el realizador ha dado a cada una de las vertientes de esta biografía: impecables, por ejemplo, los momentos de pura danza, donde mima siempre la música, el encuadre y la puesta en escena. Excesiva, en cambio, la ingenuidad con que el guión aborda a su personaje central. De dudoso acierto, su romance con la pelirroja. Y ciertamente inverosímil, por amable, desconcertante y atropellado, el desfile de amigos y allegados en favor del bailarín que se produce en el consulado chino, cuando le tratan de traidor las autoridades de Pekín. Son momentos de muy distinta calidad aunque en ningún caso cae Beresford en la inconveniencia. Muy al contrario, sabe sortear todo ese material aunque, como cualquier biografía de esta índole, tiene mucho de previsible, pero se deja ver; más como espectáculo que como drama.