EL REY ARTURO

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    Titulo original: King Arthur
    Año: 2004
    País: EE.UU. – Gran Bretaña – Irlanda
    Duración: 126 min.
    Dirección: Antoine Fuqua
    Guión: David Franzoni.
    Música: Hans Zimmer. Temas musicales: Amergin's Invocation; Tell Me Now (What You See), interpretado por Moira Brennan; y Song of the Exile.

    Intérpretes

    Clive Owen, Keira Knightley, Stellan Skarsgård, Stephen Dillane, Ray Winstone, Ioan Gruffudd, Mads Mikkelsen, Joel Edgerton, Hugh Dancy, Ray Stevenson, Til Schweiger, Sean Gilder, Pat Kinevane, Ivano Marescotti, Ken Stott, Lorenzo De Angelis, Stefania Orsola Garello, Alan Devine, Charlie Creed-Miles, Johnny Brennan, David Murray y Ned Dennehy.

    Sinopsis

    Arturo (Clive Owen) sólo desea abandonar Bretaña para regresar a la paz y estabilidad de Roma. Pero antes, una última misión le lleva a él y a sus caballeros de la Tabla Redonda; Lancelot (Ioan Gruffudd), Galahad (Hugh Dancy), Bors (Ray Winstone), Tristan (Mads Mikkelsen) y Gawain (Joel Edgerton) a la conclusión de que tras la caída de Roma, Bretaña necesitará un rey, alguien que la defienda no sólo de la amenaza de la invasión sajona, sino también que les guíe hacia los nuevos tiempos. Bajo la guía de Merlín (Stephen Dillane) y la valiente y hermosa Ginebra (Keira Knightley), Arturo tendrá que encontrar la fuerza en sí mismo para cambiar el curso de la Historia.

    Comentario

    Dirigida por Antoine Fuqua (Día de entrenamiento) y producida por Jerry Bruckheimer, la película presenta un nuevo enfoque sobre el mito de Arturo, cargándolo de detalles históricos y situándolo en una época muy anterior a la que estamos acostumbrados a ver en otras adaptaciones cinematográficas, convirtiéndose en una revisión descarnada, sangrienta y antirromántica del derrumbe del Imperio Romano. El joven Clive Owen interpreta a un soldado romano en los confines del Imperio que lo único que quiere es abandonar Gran Bretaña y regresar a la paz y la estabilidad de Roma. Pero antes de que pueda cumplir su deseo le encomiendan una última misión junto a sus caballeros de la Mesa Redonda: determinar quién ocupará el trono de Gran Bretaña cuando él parta hacia Roma.