EL JOROBADO DE NOTRE DAME

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    Titulo original: The hunchback of Notre Dame
    Año: 1996
    País: EE.UU.
    Duración: 91 min.
    Dirección: Gary Trousdale y Kirk Wise
    Guión: Tab Murphy, Will Finn, Irene Mecchi, Jonathan Roberts, Bob Tzudiker y Noni White, según un argumento de Christine Blum, Gee Fwee Boedoe, Gaëtan Brizzi, Paul Brizzi, Brenda Chapman, James Fujii, Francis Glebas, Ed Gombert, Kirk Hanson, Kevin Harkey, Burny Mattinson, Tab Murphy, Sue C. Nichols, Floyd Norman, Denis Rich, John Sanford, Jeff Snow y Kelly Wightman.
    Música: Alan Menken. Temas musicales: "The Bells of Notre Dame", interpretado por Paul Kandel, David Ogden Stiers; "Out There", interpretado por Tony Jay, Tom Hulce; "Topsy Turvy", interpretado por Paul Kandel; "Humiliation"; "God Help the Outcasts", interpretado por Heidi Mollenhauer; "The Bell Tower"; "Heaven's Light/Hellfire", interpretado por Tom Hulce y Tony Jay; "A Guy Like You", interpretado por Jason Alexander, Charles Kimbrough, Mary Wickes y Mary Stout; "Paris Burning"; "The Court of Miracles", interpretado por Paul Kandel; "Sanctuary"; "And He Shall Smite the Wicked"; "Into the Sunlight"; "The Bells of Notre Dame (Reprise)", interpretado por Paul Kandel; "Someday", interpretado por Eternal; y "God Help the Outcasts", interpretado por Bette Midler

    Premios

    Nominada al Oscar a la Mejor Música. Nominada al Globo de Oro a la Mejor Música.

    Sinopsis

    En el París medieval, el cruel juez Claude Frollo comienza su encarnizada lucha contra los gitanos, entre ellos la madre de Quasimodo. Ella, al negarse entregar a su bebe es asesinada por Frollo a las afueras de la catedral de Notre Dame, pero al descubrir las deformidades del niño intenta matarlo tirándolo a un pozo. Sin embargo el arcediano evita que se cometa el segundo crimen, y aconseja a Frollo cuidar al niño y criarlo como si fuera suyo, ya que de lo contrario enfrentara la ira divina, pues la catedral había sido testigo de todo. Así es como acuerdan refugiarlo en el campanario para que nadie pueda ver su monstruosa humanidad. Veinte años después, Quasimodo se deprime, pues desde el campanario observa los preparativos para el «Festival de los Bufones», sin embargo no puede ir, ya que su amo Frollo le ha prohibido salir del campanario. Mientras, en los alrededores, el capitán Febo busca el Palacio de Justicia, sin embargo nadie parece querer ayudarle. En su deambular por la ciudad se encuentra un grupo de gitanos tocando música y bailando, pero queda sorprendido por la belleza de la gitana bailarina, quién es detenida por los soldados que tienen la orden de apresar a todos lo gitanos que encuentren. Pero gracias a la oportuna intervención de Febo, la gitana logra escapar. Los soldados tratan de enfrentarse al capitán, pero al darse cuenta de su cargo aceptan llevarlo al Palacio, donde se encuentra con Frollo. Este le explica sus nuevas tareas como nuevo jefe de policía de Paris, que principalmente se basan en atrapar gitanos. Estando en esto se escuchan las trompetas que anuncian el inicio del festival a los pies de la catedral, y Frollo invita al decepcionado Febo a presenciar la fiesta. Quasimodo, apoyado por sus amigas las gárgolas de piedra, Víctor, Hugo y Laverne, baja a formar parte de la celebración,. Nada es lo que parece, todo es confuso y enredado, y en su intento por ocultarse de la gente cae accidentalmente en la tienda de la gitana, la cual se prepara para dar función en el festival. El se sorprende ya que ella no muestra rechazo alguno al mirar su cara, pero al salir de la tienda la gitana lo felicita por su «gran mascara». Cuando Frollo llega a la plaza comienza el verdadero espectáculo: la gitana es presentada como la más bella aparición y entre una nube de polvo rosa aparece «La Esmeralda». Con su baile logra seducir a todo el publico, pero en especial a Frollo, a Febo y a Quasimodo. Después comienza la «broma» del día, coronar al más feo de la ciudad. Así Esmeralda invita a subir al campanero al escenario, sin saber que en realidad lo que ve no es una mascara, sino su verdadero rostro, que al intentar tirar de el se descubre la verdad. Toda la ciudad observa horrorizada a ese monstruoso ser y Frollo no puede dar crédito a lo que ve. Pero el jefe de los gitanos, Clopin, llega a salvar la situación y corona a Quasimodo como «El rostro más feo de París», con lo que todo el pueblo lo ovaciona como su nuevo rey tonto. Parece ser el momento más feliz para Quasimodo, pero de la nada unos soldados comienzan a lanzarle frutas y verduras, lo que desencadena una tortura publica en contra del derrocado rey tonto. Al negarse Frollo a detener las atrocidades la gente solo se detiene al ver que Esmeralda sube a liberar a Quasimodo. Frollo trata de detenerla, pero la gitana aprovecha que tiene su atención para reclamarle los abusos contra su pueblo, y lo llama «el único bufón del festival». Frollo intenta detenerla, pero ella logra escapar, así que el juez ordena que la busquen por toda la ciudad y la capturen viva. Mientras, Quasimodo se disculpa con su amo y promete no volver a salir, regresando humillado a su refugio. Febo se da cuenta de que la gitana disfrazada entra a la catedral y la sigue. Esmeralda se da cuenta y trata de defenderse, pero él le explica que no puede detenerla dentro de la iglesia, pues esta le brinda asilo. Frollo los descubre y trata de atraparla, pero esta vez el arcediano lo evita, alegando que el juez aprendió hace unos años a respetar la santidad de la iglesia. Así, Esmeralda queda atrapada dentro de la catedral, pues si sale será apresada por Frollo. Desde la alturas Quasimodo la oye y baja inmediatamente, pero es acosado por lo campesinos y huye d nuevo al campanario, seguido por Esmeralda. Allí ella lo conoce más a fondo y descubre que detrás de su horrenda apariencia se esconde un ser bondadoso. Él le ofrece que se quede en el campanario, pero ella no puede ya que «los gitanos no resisten estar entre murallas» así que se limita a ayudarla a escapar descolgándose por las fachadas y canaletas del edificio. Antes de irse, Esmeralda le invita a escapar juntos, pero Quasimodo rechaza la petición y ella le regala un amuleto que debe usar cuando tenga problemas. Quasimodo regresa al campanario, pero en el camino se encuentra con Febo, quien, al preguntarle por Esmeralda, es atacado por el campanero. El soldado logra tranquilizarlo, no sin antes comentarle la buena suerte de la gitana de tener un amigo como él, con lo que deja en claro a Quasimodo que no tiene oportunidad con ella. Ya en su hogar las gárgolas le felicitan por espantar a su rival, pero él se halla confundido por lo que siente la gitana por el, creyendo que por primera vez alguien se ha enamorado de él. En el palacio de justicia, Frollo no logra explicarse como la gitana lo seduce tan fácilmente y se cree victima de un hechizo, poniéndose como fin que si no logra que ella lo ame, la quemara en la hoguera por bruja. En ese momento un guardia avisa al juez que la gitana ha escapado de la catedral. Al día siguiente comienza la frenética búsqueda de Esmeralda por toda la ciudad, destruyendo propiedades y apresando a gitanos inocentes, pero sin ninguna huella de ella. En la casa del molinero, Frollo los pone bajo arresto domiciliario y enseguida le ordena a Febo que queme a casa, pero el se rehúsa ya que no tiene el valor suficiente para matar inocentes. Frollo prende fuego a la vivienda, pero el soldado logra entrar en ella salvando a sus habitantes. Es tomado preso y a punto de ser ejecutado es salvado por Esmeralda, quien escondida crea una distracción al arrojar una piedra al caballo de Frollo y provocar que éste se caiga. Aprovechando la confusión, Febo salta al animal y trata de escapar, pero es alcanzado por las flechas de los soldados, cayendo inconsciente al río. La gitana secretamente lo rescata y logra oír que Frollo comenta que no le importa quemar la ciudad entera con tal de quemarla. En los alrededores de la catedral sus soldados le dan el informe a Frollo, quien no da crédito al enterarse de que la gitana ya no está en la iglesia, y al preguntarse como podría haber escapado intuye que fue Quasimodo quien la ayudó. Desde las alturas las gárgolas observan el negro panorama de la ciudad bajo las llamas, y se temen lo peor de la suerte de la gitana. Entonces entre las tres tratan de convencer al campanero que ella está bien, y que regresará pues está enamorada de él. En ese instante ella entra con Febo herido y le pide a Quasimodo que lo oculte hasta que se reponga y se calman las cosas. Mientras ella le cura se dan un beso, siendo testigo el campanero quien se suelta a llorar con el corazón roto. Pero esta escena es interrumpida por Djali, quien avisa que Frollo se aproxima. Quasimodo esconde a Febo bajo la mesa y al llegar el juez se muestra muy nervioso y torpe, hasta que Frollo descubre la figura de madera de Esmeralda y violentamente le reprocha el desastre que ha provocado al ayudarla. Sin embargo, ya mas calmado, promete liberarlo de su maleficio, y le dice donde se encuentra su escondite, La Corte de los Milagros, que atacara al amanecer con mil hombres. Febo escucha todo, y ya más fuerte, invita a Quasimodo a advertir a los gitanos de los planes de Frollo. Sin embargo el campanero se rehúsa, argumentando que ya no quiere mas problemas y que mejor se quedará en la catedral. Aún así Febo se marcha y las gárgolas terminan por convencerlo. Quasimodo alcanza a Febo y le habla del amuleto que le regalo a gitana. Juntos tratan de descifrarlo y finalmente descubren que es un mapa que los lleva al cementerio. Allí encuentran una tumba que en realidad es una puerta secreta, bajan por ella hacia unos pasadizos subterráneos, sin embargo son apresados por los gitanos, quienes en un rápido juicio los condenan a la horca por haber hallado La Corte de los Milagros. Pero Esmeralda logra interferir a tiempo, y ellos les previenen de los planes de Frollo. Justo cuando los gitanos comienzan a guardar sus cosas para escapar, Frollo y sus hombre irrumpen en la guarida, y el juez agradece frente a todos a Quasimodo su ayuda para encontrar la Corte, dejando en claro que le tendió una trampa pues sabia que iba a ir allí. Así, condena a todos, incluyendo a Febo, a la hoguera, y ordena que a Quasimodo se le encadene en el campanario, pero que tenga vista de todos los hechos.

    Comentario

    Una de las grandes películas de animación de la casa Disney en los años 90, que lleva a la pantalla la novela de Víctor Hugo combinando, con un estilo único, música, humor, emoción y fantasía. La película pone las más avanzadas técnicas de animación al servicio de una historia universal sobre el amor, los sueños y la identidad, ambientada en las calles del París medieval: Quasimodo, un hombre jorobado y contrahecho, confinado por el juez que acabó con su madre a no salir de las torres de la catedral de París conoce, en una escapada furtiva, a Esmeralda, una bailarina gitana, y a Febo, el nuevo y heroico capitán de la guardia. Juntos vivirán una emocionante aventura cuando la desafiante Esmeralda desate la ira vengadora del juez.