EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO (1956)

    Titulo original: The Man Who Knew Too Much
    Año: 1956
    País: EE.UU.
    Duración: 120 min.
    Dirección: Alfred Hitchcock
    Guión: John Michael Hayes y Charles Bennett, basado en una historia de D.B. Wyndham-Lewis.
    Música:

    Bernard Herrmann.
    Temas musicales: “Qué será, será”, interpretado por Doris Day; “Whatever Will Be”, interpretado por Doris Day; “We`ll Love Again”, interpretado por Doris Day; “Storm Cloud Cantata”, interpretado por London Symphony Orchestra.


    Intérpretes

    James Stewart, Doris Day, Brenda de Banzie, Bernard Miles, Ralph Truman, Daniel Gélin, Mogens Wieth, Alan Mowbray, Hillary Brooke, Christopher Olsen, Reggie Nalder, Richard Wattis, Noel Willman, Alix Talton, Yves Brainville, Carolyn Jones, Patrick Aherne, Frank Albertson, Frank Atkinson, John Barrard, Betty Bascomb, Alexis Bobrinskoy, Janet Bruce, Naida Buckingham, Clifford Buckton, Barbara Burke, Peter Camlin, Albert Carrier, Abdelhaq Chraibi, Pauline Farr, Harry Fine, Bess Flowers, Alex Frazer, Wolf Frees, Milton Frome, Leo Gordon, Walter Gotell, Bernard Herrmann, Alfred Hitchcock, Gladys Holland, George Howe, Harold Kasket, Barry Keegan, Lou Krugman, Lloyd Lamble, Donald Lawton, Enid Lindsey, Mayne Lynton, Janet Macfarlane, Edward Manouk, Richard Marner, John Marshall, Lewis Martin, Louis Mercier, Ralph Neff, Leslie Newport, John O'Malley, Elsa Palmer, Liddell Peddieson, Arthur Ridley, Mahin S. Shahrivar, Eric Snowden, Alma Taylor, Guy Verney, Anthony Warde, Patrick Whyte, Peter Williams, Richard Wordsworth y Allen Zeidman.

    Premios

    Oscar: Oscar a la Mejor Canción (“Qué será, será”).
    Festival Internacional de Cine de Cannes: Seleccionada para la Sección Oficial.


    Sinopsis

    Hank (Christopher Olsen), hijo del doctor Benjamin (James Stewart) y Josephine Conway McKenna (Doris Day), se van de vacaciones a Marruecos. En el autobús conocen a Louis Bernard (Daniel Gélin), un hombre un poco extraño, quien es apuñalado mientras corría en la ciudad de Marrakech disfrazado de marroquí. Louis, justo antes de morir, le pide a Bob que entregue unos documentos a las autoridades. Poco a poco, se descubrirá que es un espía británico. Louis Bernard, en su agonía, comenta a Ben que es un espía y ha descubierto un complot para asesinar al premier inglés, así que le encomienda la misión de evitar el magnicidio. Este secreto pone en peligro la vida de Hank, quien es secuestrado por los autores del complot, con el fin de que Ben y su esposa Jo no divulguen a las autoridades inglesas el plan y eviten el asesinato. Benjamin y su esposa tratan por su cuenta de liberar a su hijo, pasando memorables equívocos. Benjamin entra a la tienda de un taxidermista llamado Ambrose Chapell (en inglés, Capilla de Ambrosio) siendo confundido con un demente, y al llegar a la verdadera capilla descubre que el reverendo y las damas de honor son los espías, quienes lo atrapan. Logra escapar para tratar de evitar el asesinato, lo que consigue Jo al gritar y distraer al asesino, provocando que falle el tiro cuando iba a disparar al premier británico durante un concierto en el Royal Albert Hall de Londres. En represalia, se llevan Hank a una embajada, donde Jo con su famosa canción “Qué será, será” consigue localizar a Hank, el cual responde silbando. El doctor Benjamin forcejea con el último asesino, quien cae por una larga escalinata y se desnuca (se dispara con su propia pistola y muere).

    Comentario

    Una de las películas más famosas de Alfred Hitchcock, que no es sino un remake de un filme suyo británico de igual título (pero con un desarrollo bastante diferente) de 1933, ahora con toda la espectacularidad que le proporcionaba Hollywood, en vistavisión y con un enorme presupuesto. El protagonista absoluto es James Stewart, un habitual de este director por aquellos años, en que encarnó al alter ego de Hitchcock, al representar su obsesión por las teorías del asesinato. Doris Day fue la rubia escogida en esta ocasión y cuya interpretación le sirvió un Oscar a la mejor canción original por "Qué será, será". El momento cumbre del largometraje tiene lugar en la escena en el que los espías deben matar al embajador durante un concierto en el Royal Albert Hall de Londres, en el momento en que suenan los címbalos. Curiosamente este instante fue empleado en la promoción del filme para advertir a los espectadores de lo que debían temer y aumentar así la tensión de la trama. Una intriga de ritmo intenso, narrada de forma brillante.