EL HÉROE SOLITARIO

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    Titulo original: The Spirit of St. Louis
    Año: 1957
    País: EE.UU.
    Duración: 135 min.
    Dirección: Billy Wilder
    Guión: Wendell Mayes y Billy Wilder, basado en el libro autobiográfico de Charles A. Lindbergh adaptado por Charles Lederer
    Música: Lucía Alvarez.

    Sinopsis

    Un joven aviador comercial llamado Charles A. Lindberg (James Stewart) se gana la vida con su arriesgada profesión de transportar en una vieja avioneta las sacas de correo. En 1927 Raymond Orteig, un mecenas de la aviación, ha ofrecido un tentador premio de 25.000 dólares al primer piloto que haga un vuelo sin escalas desde Nueva York a París. Lindberg decide hacerse con el premio sin dejarse vencer por los fracasos de anteriores pilotos que intentaron hacer el vuelo, Vooster, Davis, Nungesser y Coli. Su primera tarea será la de convencer a un grupo de constructores para que le fabriquen un aparato bajo sus orientaciones. El avión deberá tener unas características muy especiales, ya que el peso habrá de reducirse al máximo, para que el aparato gane en capacidad de combustible. La prensa se ocupa de él y un periódico se ofrece a patrocinar el vuelo. Y con su flamante avión, y a pesar del mal tiempo, Lindberg se lanza a la aventura de realizar la travesía del Atlántico. Deberá luchar contra el sueño, no desorientarse y estar preparado para lo que se pueda encontrar. Lo que no se espera es que en París le estuviese esperando una multitud enfebrecida de cientos de miles de personas.

    Comentario

    Una loa al individualismo, a la superación personal, que resulta un tanto extraña en la filmografía del maestro de la comedia Billy Wilder. El pretexto era la recreación de la proeza de Charles A. Lindberg, piloto que consiguió realizar el primer vuelo sin escalas desde Nueva York hasta París. Wilder se vio obligado a recurrir al soliloquio y a unos bien calculados flash-backs que evitaran el carácter monótono y reiterativo de la historia. Presencias como las del operador Robert Burks -habitual en el cine de Hitchcock- y el músico Frank Waxman contribuyeron al perfecto acabado del filme.