EL GRAN TIBURÓN

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    Titulo original: Jaws 3-D
    Año: 1983
    País: EE UU
    Duración: 99 min.
    Dirección: Joe Alves
    Guión: Carl Gottlieb, Richard Matheson y Michael Kane.
    Música: Alan Parker.

    Intérpretes

    Dennis Quaid, Bess Armstrong, Louis Gossett Jr; Simon MacCorkindale, John Putch, Lea Thompson, P. H. Moriarty, Dan Blasko, Liz Morris, Lisa Maurer, Harry Grant, Andy Hansen, P. T. Horn, John Edson, Kaye Stevens, Rich Valliere, Alonzo Ward, Cathy Cervenka, Jane Horner, Kathy Jenkins, Steve Mellor, Ray Meunnich, Les Alford y Gary Anstaett.

    Sinopsis

    Todo está a punto para la inauguración de Mundo Marino, un gigantesco parque acuático de Florida. El parque cuenta con algunas atracciones instaladas bajo las aguas de un bello lago artificial que se comunica con el mar a través de un pequeño canal. Un grupo de biólogos marinos captura un tiburón blanco joven que descubren en sus aguas para estudiarlo. También encuentran un cuerpo muerto y descuartizado. Al principio creen que el tiburón es el causante de su muerte, pero un examen más profundo revela que el tiburón joven no es el asesino ya que el tamaño de las dentelladas en el cuerpo encontrado son mucho mayores que el diámetro de la boca del joven blanco. Las sospechas de los biólogos se convierten en realidad cuando aparece una gigantesca hembra de tiburón blanco la cual, según parece, está buscando a su cría. El dueño del parque, para evitar males mayores, contrata a un experto cazador de tiburones antes de que ocurra una catástrofe.

    Comentario

    Única película del polifacético Joe Alves como director, aunque trabajó como diseñador de producción en Tiburón (1975) y Tiburón 2 (1978). Sin relación con la saga del tiburón de Amity de la película de Spielberg, esta película intenta narrar el ataque de un gran tiburón a un parque acuático de Florida. El dueño del lugar contrata a un experto cazador de escualos para aniquilar al animal. Tercera secuela del Tiburón creado por Spielberg en la que una vez más se repiten los mismos esquemas. El terror se traslada de la playa a un enorme parque submarino que, instalado en el centro de un lago, comunica con el mar a través de un canal que será por dónde se cuele el siniestro escualo. En su momento, la novedad de esta película estaba en que se estrenó en tres dimensiones, por lo que el espectador provisto de las necesarias gafas polarizadas, podía sentirse entre las fauces del enorme tiburón.