El doctor Herbert von Frankenstein (Colin Clive), prometedor médico, se embarca en un experimento tenebroso: construir, a partir de trozos de cadáveres, un nuevo ser humano. Ayudado por su criado Fritz (Dwight Frye), se adentra en los cementerios de la localidad, muy entrada la noche, para robar cadáveres, materia prima necesaria para lograr su experimento. Construido a base de trozos de cadáveres, al ser monstruoso creado sólo le falta un cerebro pero, por un error imperdonable, el doctor Frankenstein le coloca el de un asesino recientemente ejecutado. A continuación activa unos generadores eléctricos y, mediante una descarga, hace revivir el cadáver. Pero el monstruo así creado (Boris Karloff), sometido a los malos tratos del jorobado Fritz, escapa y siembra el pánico allá donde va. Aturdido, llega a la orilla de un río donde se encuentra con el único ser que no siente miedo de él, una niña, la pequeña María (Marilyn Harris). Juegan a tirar flores a la corriente, pero el monstruo se entusiasma demasiado y, creyendo que la niña flota como las flores, la arroja al río. Esta muerte es el detonante de la ira del pueblo, que sale a la busca y captura del temible ser. Arrinconado en un viejo molino, los aldeanos prenden fuego a la edificación y el monstruo muere carbonizado.
Inicio EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931)











