EL COLECCIONISTA DE AMANTES

    11

    El Dr. Alex Cross (Morgan Freeman) es un detective y psicólogo forense de Washington D.C., autor de novelas criminales de éxito. Se entera que su sobrina Naomi (Gina Rivera) ha desaparecido en su universidad de Carolina del Norte, al parecer víctima de un secuestro, y enseguida se dirige a la localidad de Durham para iniciar su propia investigación. Pero a diferencia de casos anteriores, en éste tiene una implicación personal y no puede permitirse errores. Además, al estar fuera de su jurisdicción, se arriesga a provocar la irritación de los agentes de la autoridad local en el curso de sus pesquisas: el jefe de policía Hatfield (Brian Cox) y los detectives Nick Ruskin (Cary Elwes) y Davey Sikes (Alex McArthur) no quieren cooperar demasiado con él al considerarle un intruso. Al llegar a Durham descubre que Naomi no es la única víctima: otras siete chicas han desaparecido y se han encontrado dos cadáveres. Al lado de uno de ellos había una nota firmada por Casanova. Se produce un tercer crimen. Cross descubre la presencia del agente del FBI Kyle Craig (Jay O. Sanders), lo que hace pensar que la importancia del caso ha rebasado el ámbito local. El novio de Naomi, Seth Samuel (Richard T. Jones) sospecha del profesor Wick Sachs (William Converse Roberts), pero Cross no está convencido. Todavía. Cross recibe la ayuda de Kate McTiernan (Ashley Judd), una joven doctora que tiene información clave para resolver el misterio: ha conseguido escapar de un encuentro con el sospechoso y puede ser la única persona capaz de identificar a Casanova. A pesar de la reticencia inicial del detective, emprenden juntos una carrera contra reloj para encontrar a la sobrina de Coss y descubrir la estremecedora verdad que se esconde tras su desaparición.