EL CLUB DE LOS SUICIDAS

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    Titulo original: El club de los suicidas
    Año: 2007
    País: España
    Dirección: Roberto Santiago
    Guión: Juan Vicente Pozuelo, Curro Royo y Roberto Santiago
    Música: Lucio Godoy

    Intérpretes

    Fernando Tejero, Lucía Jiménez, Clara Lago, Manuela Velasco, Luis Callejo, Joan Dalmau, Alberto Jo Lee, Cristina Alcázar, Félix Cubero y Juanma Cifuentes

    Sinopsis

    Un grupo de hombres y mujeres se conocen en una terapia de la seguridad social para suicidas. Lo único que tienen en común es que todos han intentado matarse por diferentes motivos y que todos han fracasado. El rumbo de sus vidas dará un giro radical cuando caiga en sus manos una vieja edición de la novela «El club de los suicidas», de Robert Louis Stevenson. La luz se hace para ellos. Y deciden emular a los héroes del relato, creando su propio club secreto. Sólo que en lugar de en el Londres del siglo XIX, estamos en Madrid en pleno año 2006. Y en vez de una mansión entre la niebla, nuestros protagonistas montan su club en un destartalado almacén chino de un todo a cien. El objetivo del club es matarse los unos a los otros. Pero dentro de un orden, claro. Se reúnen una noche a la semana. Y juegan a las cartas. El que gana debe morir. Y el que pierde debe matarle en el plazo de siete días. Entonces será cuando descubran que, si matarse a uno mismo es complicado, matar al prójimo es aún más difícil. Así, Antonio (Fernando Tejero), uno de ellos, se convierte en involuntario maestro de ceremonias del club y debe poner orden para que la cosa funcione, y para que todos vayan matándose dentro del plazo acordado. Durante este desesperado intento por acabar con sus vidas, Antonio conocerá a sus compañeros de «juego»: Ana (Lucía Jiménez), una atractiva compulsiva ciclotímica que trabaja de reponedora en la Fnac, Manuel (Luis Callejo), un ludópata que ha creado su propia ONG para ayudarse a sí mismo, y Javi (Juanma Cifientes), un solitario empedernido que trabaja en un «burguer» de la zona.

    Comentario

    Una comedia negra con momentos ácidos y corrosivos que es, sobre todo, una película de personajes. Es el tercer largometraje de Roberto Santiago ("El penalti más largo del mundo"), que en un entorno urbano de Madrid plantea, con momentos de humor muy humanos y absolutamente delirantes, temas acerca de la vida y la muerte, acerca del amor, acerca de lo que puede llegar a hacer alguien a quien se le rompe el corazón de la noche a la mañana. El título del filme está tomado de la novela homónima de Robert Louis Stevenson, a la que se homenajea sin tomársela demasiado en serio.