EL ASESINATO DE JESSE JAMES POR EL COBARDE ROBERT FORD

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    Titulo original: The assassination of Jesse James by the coward Robert Ford
    Año: 2007
    País: EE.UU.
    Duración: 160 min.
    Dirección: Andrew Dominik
    Guión: Andrew Dominik, basado en la novela homónima de Ron Hansen
    Música: Nick Cave y Warren Ellis

    Intérpretes

    Brad Pitt, Casey Affleck, Sam Shepard, Mary-Louise Parker, Paul Schneider, Jeremy Renner, Zooey Deschanel, Sam Rockwell, Brooklynn Proulx, Dustin Bollinger, Garret Dillahunt, Joel McNichol, James Defelice, J.C. Roberts, Darrell Orydzuk, Jonathan Erich Drachenberg, Torben S. Hansen, Alison Elliott, Lauren Calvert, Kailin See, Tom Aldredge, Jesse Frechette, Pat Healy, Michael Parks, Ted Levine, Joel Duncan, James Carville, Stephanie Wahlstrom, Adam Arlukiewicz, Ian Ferrier, Michael Rogers, Calvin Bliid, Sarah Lind, Nick Cave, Matthew Walker, Michael Copeman y Laryssa Yanchak.

    Premios

    Copa Volpi al Mejor Actor (Brad Pitt) en el Festival de Cine de Venecia

    Sinopsis

    5 de septiembre de 1881. Jesse James (Brad Pitt) y su hermano Frank James (Sam Shephard), dan el último golpe juntos. Un asalto a un tren del que no sacan tanto como esperaban. Para aquellos a los que robó y atemorizó, y para las familias de los que reconoció haber matado, puede que Jesse James fuera tan solo un criminal, pero en los artículos de los periódicos sensacionalistas y noveluchas que informaban sobre la Banda de James a lo largo de los años 1870, Jesse era objeto de temor reverencial y admiración. Era un Robin Hood, insinuaban, teniendo como objetivo a los propietarios de bancos y ferrocarriles que explotaban a los pobres granjeros. Fue un hombre con una causa trágica, un soldado confederado herido y defraudado luchando contra la Unión que había arruinado su vida. Y lo más importante, para una población cada vez más convencional y urbana que llevaba una vida ordinaria, él era el último hombre de la frontera, un símbolo de libertad y del espíritu americano, un rebelde carismático que se burló de la ley y vivió bajo sus propias reglas… a decir de todos, una leyenda. El más destacado entre sus admiradores era Robert Ford (Casey Affleck), un joven de 19 años, idealista y ambicioso, que se había leído y guardado todo lo publicado sobre Jesse y dedicó su vida a la esperanza de que, algún día, cabalgaría junto a su ídolo, como así sucede, cuando logra unirse a la banda gracias a su hermano, adulándole sin cesar. Cuando tras el asalto se hacen con el botín, Frank James anuncia su retirada de ese tipo de vida, dejando a Jesse al frente de una banda de pistoleros de los que ninguno de los dos hermanos se fía. Aunque Jesse, con 34 años, se plantea también dejar esa vida para vivir una vida normal junto a su esposa Zee (Mary-Louise Parker) y sus hijos, que desconocen la actividad de su padre, no lo hace. En la banda, además de Robert Ford se encuentra también el hermano de éste, Charley Ford (Sam Rockwell), su primo Wood Hite (Jeremy Renner), el mujeriego Dick Liddil (Paul Schneider). Jesse empieza a dudar de la fidelidad de los miembros de su banda y sospecha que su identidad como Thomas Howard ha sido revelada por alguno de éstos a los cazarrecompensas que le acechan. Tras una temporada Robert Ford deja a James y regresa a su casa trabajando de tendero. Sin embargo, entra en contacto con la policía y denuncia a algunos miembros de la banda. El gobernador le pide paciencia y que entregue a James cuando entre en contacto con él. Mientras, Jesse James necesita rehacer la banda y Charley Ford le convence para que vuelva a llamar a su hermano. Pese a que no se fía, Jesse busca a Robert Ford y le pide que le acompañe con su hermano en una de las visitas que hace para visitar a su mujer y a sus hijos, para allí planear un nuevo golpe.

    Comentario

    Andrew Dominik, neozelandés criado en Australia, sólo ha dirigido dos largometrajes: se estrenó con “Chopper” (2000), la historia de un famoso criminal australiano. Y ahora llega nada menos que con Jesse James; de lo que se deduce que siente una innegable atracción por tres cosas: las leyendas, los forajidos y desmotar iconos. Cualquier malhechor no basta; ha de ser un referente, una figura, cubierta de capas y más capas, de historias, que Dominik irá, una a una, despojando hasta llegar a su “yo” más íntimo. Su punto de partida, además de impecable, es astuto: de Jesse James lo sabemos todo. Plantémonos, pues –parece decir el director/guionista-, en el meollo, dejemos la acción casi en suspenso y vayamos a lo que apenas se cuenta, vayamos al corazón, al grano. Luego dará igual que aquello fuera de verdad así, o no, si el relato interesa, amarra y hasta sobrecoge al espectador. Tiene más de drama que de western, más de biografía que de intriga criminal . Ese es el juego: antes que las aventuras y la acción, “El asesinato de Jesse...” es drama, introspección; antes que la proverbial huida de un criminal perseguido, es la lucha por escapar de los suyos. Y es, sobre todo, un fantástico discurso acerca del poder, la soledad que conlleva y la corrupción que genera alrededor. Es además un afinado alegato en torno al liderazgo y la eterna necesidad, la vigencia, de los mitos. De forma que, centrados en ese potente guión del propio Dominik, -Literatura de altos vuelos-, metidos de lleno en sus densos diálogos, nos olvidamos de Jesse James, de Missouri y del siglo XIX, para entregamos a ese lúcido discurso sobre la condición humana, un diálogo de hombre a hombre, cuerpo a cuerpo, en ese vértice donde la inteligencia manda sólo hasta que le puede el instinto. Brad Pitt lucha aquí como un jabato para acabar con su estigma de “niño bonito”; vence y convence en esta batalla, desde luego; lo de la Copa Volpi al Mejor Actor en el último Festival de Venecia podría constituir un buen preludio de su candidatura al Oscar. El que no convence es su antagonista Cassey Affleck (el asesino Robert Ford) histriónico y desmedido, en un reparto de actores francamente estupendo. El final, en todo caso, demasiado largo, estirado. Pero quedan en medio más de dos horas de poderosas imágenes, inteligentes palabras y escogidos trabajos de actuación.