Seis historias que se van entrelazando simultameamente. La película comienza en una Rumanía sometida todavía a la dictadura comunista de Nicolae Ceaușescu. Es diciembre de 1989 y oficialmente todo parece seguir su curso: las autoridades preparan las celebraciones de Año Nuevo, la televisión ensaya sus programas festivos y los ciudadanos continúan con sus pequeñas preocupaciones cotidianas, pero debajo de esa aparente normalidad, el régimen se está desmoronando. En Timișoara, al oeste del país, las protestas contra el régimen han comenzado y la represión es violenta. La información que llega a Bucarest está censurada y manipulada. La mayoría de los ciudadanos no conoce realmente la magnitud de lo que está sucediendo. Uno de los protagonistas es Gelu (Adrian Vancica), un director de televisión encargado de preparar el gran programa de Nochevieja con discurso de Ceacescu. Su problema es aparentemente banal: la actriz que debía protagonizar el espectáculo ha huido al extranjero, y necesita encontrar rápidamente una sustituta que se haga pasar por ella. La ironía es enorme, mientras el régimen se encuentra al borde del colapso y en las calles se está gestando una revolución, la televisión sigue intentando fabricar la imagen de un país feliz, estable y agradecido a Ceaușescu. La televisión representa así la realidad oficial: Hay una Rumanía que aparece en pantalla y otra que existe detrás de las cámaras, y Gelu tiene que mantener funcionando la primera mientras la segunda empieza a desmoronarse. La solución al problema de Gelu está relacionada con Florina (Nicoleta Hâncu), una actriz de teatro. Florina vive además una situación sentimental complicada: intenta ponerse en contacto con su antiguo novio, que se encuentra en Timișoara, precisamente el lugar donde la rebelión está adquiriendo una dimensión cada vez mayor. Esta trama introduce una dimensión íntima en medio de la convulsión política: Para Florina, Timișoara no es inicialmente «el lugar donde empieza la revolución», es simplemente el lugar donde está alguien a quien quiere; esa diferencia es fundamental, la Historia todavía no ha adquirido para ella el significado que tendrá para el espectador. El hijo de Gelu es un estudiante que empieza a contemplar algo muchísimo más peligroso: escapar de Rumanía. Su plan consiste en huir hacia Yugoslavia atravesando el Danubio a nado, una decisión desesperada y extremadamente arriesgada. Para él, la libertad no es una abstracción política, es poder marcharse. Pero la Securitate —la policía secreta del régimen— vigila, y precisamente uno de sus agentes está siguiendo sus movimientos. Este agente constituye uno de los personajes más interesantes porque evita una división demasiado sencilla entre «víctimas» y «verdugos», es un hombre que trabaja para el aparato represivo del Estado, pero que también tiene una vida privada, y su problema personal consiste en ayudar a su madre a mudarse, ya que la casa en la que vive está destinada a ser demolida y debe trasladarla a un nuevo apartamento, pero la madre odia el nuevo piso: Es una situación casi ridícula: mientras vigila, persigue y reprime a sus ciudadanos, este hombre tiene que enfrentarse a algo tan doméstico como una madre que se niega a aceptar su nueva vivienda. El traslado de la anciana corre a cargo de un trabajador, que tiene un hijo pequeño que ha escrito una carta a Papá Noel que contiene algo peligrosísimo, revelando con toda su inocencia, que su padre quiere que Ceaușescu muera, introducido la carta en un buzón público indicando su domicilio: De repente, una frase infantil puede convertirse en una sentencia, porque en la Rumanía de Ceaușescu no existe la intimidad absoluta, nunca sabes quién escucha, nunca sabes quién informa y nunca sabes qué frase puede llegar a la Securitate.
COMENTARIO:
Una tragicomedia que transcurre prácticamente en un solo día, el 20 de diciembre de 1989, cuando el régimen de Nicolae Ceaușescu está a punto de derrumbarse, con el triunfo de la Revolución rumana desde la mirada de seis personas corrientes que todavía desconocen que el régimen comunista de Nicolae Ceauçescu está a punto de caer. El director Bogdan Mureşanu tiene un manejo notable del tiempo y el espacio para narrar un conjunto de historias mínimas de personas de a pie, civiles sin mucha incidencia en el curso de la Historia que, sin embargo, son hijos indisociables de su tiempo. Aquí hay una actriz de teatro que debe reemplazar a la protagonista, que se fugó del país, del spot navideño de Ceauşescu y el equipo técnico del canal estatal a cargo de resolver el problema; una señora mayor que adhirió al partido y ahora debe mudarse a un pequeño departamento; y un chico que intenta huir a un país limítrofe, además del mencionado padre con su hijo pequeño que ha enviado a Papá Noel una carta donde indica que su padre desea la muerte de Ceacescu.
Rumanía – Serbia / Drama, Comedia / 128 min.
T.O.: Anul Nou care n-a fost / The New Year That Never Came
Dirección: Bogdan Mureşanu
Intérpretes: Adrian Văncică, Iulian Postelnicu, Emilia Dobrin, Nicoleta Hâncu, Andrei Miercure, Mihai Calin, Andrei Miercure, Luca Toma, Vlad Ionut Popescu, Marian Râlea, Angel Popescu, Gabriel Radu, Ion Sapdaru, Gabriel Spahiu, Manuela Harabor, Vasile Muraru, Mircea Lacatus, Ada Gales, Elvira Deatcu, Floriela Grapini, Ilinca Harnut, Victoria Raileanu, Virgil Aioanei, Nicodim Ungureanu, Ioan Paraschiv, Sorin Cocis, Dana Voicu, Theodor Soptelea, Alice Cora Mihalache, Doru Catanescu, Marian Adochitei, Marius Damian, Mircea Andreescu, Jean Lemne, Razvan Vasilescu, Vlad Jipa, Iulian Burciu, Remus Stanescu, Dana Piroiu, Florin Calbajos, Afrodita Andone, Florentina Nastase, Mario Marin, Claudia Amuzica, Ioana Flora y Puiu Mircea Lascus.
Guion: Bogdan Mureşanu
Música:
Temas musicales:
Premios:
Festival Internacional de Cine de Venecia: Premio de la Sección Orizzonti y Premio FIPRESCI de la crítica internacional
Premios del Cine Europeo: Nominada a los Premios Discovery y FIPRESCI de los Prdmios del Cine Europeo.
Estreno en España: 18-08-2026 (Movistar+)











