DOS HOMBRES CONTRA EL OESTE (1971)

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    Titulo original: The Wild Rovers
    Año: 1971
    País: EE.UU.
    Duración: 125 min.
    Dirección: Blake Edwards
    Guión: Blake Edwards
    Música: Jerry Goldsmith. Temas musicales: “Ballad of the Wild Rovers”, interpretado por William Holden; y “Wild Rover”, interpretado por Sheb Wooley.

    Intérpretes

    William Holden, Ryan O‘Neal, Karl Malden, Lynn Carlin, Tom Skerritt, Joe Don Baker, James Olson, Leora Dana, Moses Gunn, Victor French, Rachel Roberts, Sam Gilman, Charles H. Gray, William Bryant, Jack Garner, Caitlin Wyles, Mary Jackson, William Lucking, Ed Bakey, Ted Gehring, Alan Carney, Ed Long, Patrick Sullivan Burke, Lee de Broux, Hal Lynch, Boyd "Red" Morgan, Bennie E. Dobbins, Bob Beck, Geoffrey Edwards, Herb Tanney, Bruno VeSota, Dick Crockett, Barbara Baldavin, Phyllis Douglas, Michael Haynes, Gloria Hill, Jay W. MacIntosh y Beatriz Monteil.

    Sinopsis

    Dos empleados del rancho de Walt Buckman (Karl Malden), Ross Bodine (William Holden) y Frank Post (Ryan O‘Neal), deciden cambiar su vida después del fallecimiento de forma accidental y absurda de uno de sus compañeros. Pero la opción que escogen no es del todo acertada ya que planean robar un banco y huir con las ganancias. Bodine en un principio rechaza la propuesta de Post, pero finalmente acepta y ambos consiguen robar el banco de la ciudad. Cuando se disponen a huir, Buckman y sus dos hijos, Juan (Tom Skerritt) y Pablo (Joe Don Baker), se sienten traicionados por sus propios empleados y deciden llevarles ante la justicia.

    Comentario

    En sus inicios cinematográficos como guionista, el director Blake Edwards, más conocido después por sus brillantes comedias, se acercó con profusión al western. Aquí regresa al género desde una perspectiva humorística pero muy amarga. Es la historia de dos vaqueros sin suerte que quieren resolver sus problemas económicos robando bancos, y a quienes todo les sale mal. A la vez, es también una historia de amistad entre dos hombres muy distintos, uno amargado y ya de vuelta de todo, y el otro, más joven, lleno de ímpetu e ilusión. Es una película crepuscular, con una elegante puesta en escena y con una fotografía de gran lirismo y belleza, firmada por Philip Lathrop. tanto por su tono como por su espíritu, puede recordar al "Duelo en la alta sierra" de Peckinpah.