El joven Arthur Vlaminck (Raphaël Personnaz), un joven licenciado de la ENA, consigue trabajo como responsable del «lenguaje» del ministro de asuntos exteriores, Alexandre Taillard de Vorms (Thierry Lhermitte). Su labor consiste en escribir los discursos del ministro. Aún debe aprender a lidiar con la susceptibilidad y el entorno del mandatario, hacerse un hueco entre el jefe de gabinete y los consejeros que deambulan por la sede del ministerio, conocida como “Quai d’Orsay”, donde el estrés, la ambición y las puñaladas traperas están a la orden del día. Arthur es testigo de cómo se manejan los hilos del mundo al tiempo que se ve amenazado por la inercia de los tecnócratas y con la superactividad de Alexandre Taillard de Vorms, un hombre con brío que gusta a las mujeres, que pasea su melena plateada y su cuerpo atlético desde la tribuna de Naciones Unidas en Nueva York, hasta el polvorín de Oubanga, un hombre que interpela a los poderosos e invoca a los espíritus más magnánimos para que vuelva la paz, calmando a los que quieren apretar el gatillo y cuidando su aura de futuro Premio Nobel de la paz cósmica.
Inicio CRÓNICAS DIPLOMÁTICAS. QUAI D´ORSAY (2013)




















