CON EL AGUA AL CUELLO (1975)

    Titulo original: The Drowning Poll
    Año: 1975
    País: EE.UU.
    Duración: 109 min.
    Dirección: Stuart Rosenberg
    Guión: Tracy Keenan Wynn, Lorenzo Semple Jr. y Walter Hill, basado en una novela de Ross McDonald.
    Música: Michael Small. Temas musicales: “Killing me softly with his song”; y “Sweet Dreams”, interpretado por Tommy McLain and his Mule Train Band.

    Intérpretes

    Paul Newman, Joanne Woodward, Anthony Franciosa, Murray Hamilton, Gail Strickland, Melanie Griffith, Linda Haynes, Richard Jaeckel, Paul Koslo, Joe Canutt, Andrew Robinson, Coral Browne, Richard Derr, Helena Kallianiotes, Leigh French, Peter Dassinger, James Fontenot, Tommy McLain, Martin Ahrens, Philippe Blenet y Cecil Elliott.

    Sinopsis

    Iris Deveraux (Joanne Woodward), esposa del magnate de Nueva Orleáns James Deveraux (Richard Derr), ha recibido un anónimo que la acusa de infidelidad en una reciente aventura extramatrimonial, que ella niega, por la que quieren hacerla chantaje para que no se entere su marido. Entonces, Iris contrata al detective Lew Harper (Paul Newman), un rudo investigador privado con cierta dependencia del alcohol del que un día fue su amante, para que descubra quién quiere chantajearla. Para complicar todavía más las cosas, la suegra de Iris aparece asesinada. Durante su investigación, Harper va encontrando posibles culpables como Kilborne (Murria Hamilton) otro magnate de la zona, Schuyler (Melanie Griffitf) la hija de Iris, Reavis (Andy Robinson) el antiguo chófer de la familia y Broussard (Toni Franciosa) un policía que hace tiempo tuvo líos con la familia Deveraux.

    Comentario

    Casi diez años después de encarnar al detective Harper en el thriller de Jack Smight "Harper, investigador privado", Paul Newman retomó el personaje ideado por el escritor de serie negra Ross McDonald en esta tardía secuela dirigida por Stuart Rosenberg, un cineasta surgido de la televisión que mantuvo con Newman una fructífera relación profesional. En esta película Harper se verá de nuevo enfrentado a una turbia intriga familiar en torno a la lucha por el poder de un gran imperio petrolífero. Con momentos de indudable brillantez, es una muy digna secuela en la que cabe destacar su buen acabado formal, donde resalta sobre todo la fotografía de Gordon Willis, el prestigioso operador de la saga "El Padrino". El director Stuart Rosenberg había dirigido, previamente, a Paul Newman en "La leyenda del indomable" (1967), "Un hombre de hoy" (1970) y "Los indeseables" (1972).