CIELO NEGRO (1951)

    147
    Titulo original: Cielo negro
    Año: 1951
    País: España
    Duración: 113 min
    Dirección: Manuel Mur Oti
    Guión: Francisco Pierrá, Francisco González Alvarez. Y Manuel Mur Oti, basado en el cuento de Antonio Zozaya Miopita.
    Música:

    Jesús García Leoz.


    Intérpretes

    Susana Canales, Fernando Rey, Luis Prendes, Teresa Casal, Inés Pérez Indarte, Julia Caba Alba, Francisco Pierrá, Porfiria Sanchiz, Manolo Morán, Raúl Cancio, Casimiro Hurtado, José Isbert, Rafael Bardem, Antonio Riquelme, Mónica Pastrana, Manuel Arbó, Nicolás D. Perchicot, Vicente Soler.

    Premios

    Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos: Medalla a la Mejor Actriz (Susana Canales)


    Sinopsis

    Emilia (Susana Canales), modesta empleada de una casa de modas de Madrid, se encuentra enamorada, y no vacila en sustraer -con ánimo de devolución- un precioso traje para hacerse acompañar de su posible novio a la verbena. Descubierta su falta, es despedida, siendo objeto de burlas por parte de sus compañeras, ya que tampoco ha sido afortunada en el amor. Sus desgracias culminan con el anuncio, por parte de un especialista, de que quedará ciega. Al morir su madre por culpa de la pobreza en la que viven, llena de desesperación, piensa en suicidarse arrojándose por el Viaducto, pero el tañir de las campanas de la próxima iglesia de San Francisco el Grande, opera en ella una reacción y corre a la iglesia a suplicar perdón.

    Comentario

    Una de las mejores películas de Manuel Mur Oti, que tiene forma de intenso melodrama de influencia neorrealista, con temás habituales del género, como el conflicto entre la realidad y el deseo, el amor y el trabajo, la pobreza y el dinero, la enfermedad y la muerte, muy bien estructurados. Merece la pena fijarse en el largo travelling final que sigue a la protagonista por la madrileña calle de Bailén, desde el Viaducto a la iglesia de San Francisco el Grande, que es un prodigio de planificación y fotografía y que sigue siendo motivo de estudio en muchas escuelas internacionales de cine. A destacar que, debido a que la fotografía en blanco y negro, la lluvia necesaria no iba a fotografiar bien, el director de fotografía Manuel Berenguer utilizó agua mezclada con leche.