CAZADOR A SUELDO

    Titulo original: The Hunter
    Año: 1980
    País: EE.UU.
    Duración: 97 min.
    Dirección: Buzz Kulik
    Guión: Ted Leighton, Peter Hyams.
    Música: Michael Legrand. Temas musicales de Wolfgang Amadeus Mozart, Gioacchino Rossini y Giuseppe Verdi.

    Intérpretes

    Steve McQueen, Eli Wallach, Kathryn Harrold, LeVar Burton, Ben Jonson, Richard Venture, Tracey Walter, Thomas Rosales Jr., Teddy Wilson, Ray Bickel, Bobby Bass, Karl Schueneman, Margaret Mary O’Hara, James Spinks, Frank Delfino, Zora Margolis, Poppy Lagos, Dea St. La Mount, Lillian Adams, Thor Nielsen, Stan Wojno, Jodi Moon y Kelly Hagen.

    Sinopsis

    Papa Thorson (Steve McQueen) se gana la vida persiguiendo criminales y delincuentes que se han saltado la libertad condicional para después entregarlos a la policía y cobrar las recompensas. Algunas veces su trabajo es rutinario y sencillo, pero en otras ocasiones su vida corre peligro y acaba matando a los hombres que persigue antes de que terminen con él. Todo el mundo, incluida su compañera que está esperando un hijo suyo, le insiste para que abandone su trabajo pero él se ve incapaz de hacer otra cosa. Ahora, un asesino al que Thorson detuvo hace tiempo ha vuelto a las calles y ansía vengarse.

    Comentario

    Buzz Kulik (El canario amarillo, Homicidio justificado, Shamus, pasión por el peligro) es un director que realizó, sobre todo, telefilms y series para la televisión. En Cazador a sueldo, última película de Steve McQueen antes de su muerte, narra la verdadera historia de Ralph Papa Torzón, un cazador de recompensas en los tiempos actuales que no sabe ganarse la vida de otra manera a pesar de los peligros que conlleva. Magnífica y memorable interpretación de McQueen, para una película trepidante, en al que la mítica figura del cazarecompensas está plasmada desde un punto de vista habitual. Fue la Película póstuma de Steve McQueen, que ya estaba gravemente afectado por la enfermedad que le conduciría a la muerte cuando decidió incorporar a este pertinaz cazador de recompensar en este western urbano dotado de elementos paródicos que hacen, si cabe, su visión aún más agradable. Como de costumbre, McQueen no quiso que le doblaran en las secuencias más peligrosas, demostrando que sabía tanto dar como encajar.