CARIÑO, HE AGRANDADO AL NIÑO

    Titulo original: Honey, I Blew up the Kid
    Año: 1992
    País: EE.UU.
    Duración: 89 min.
    Dirección: Randal Kleiser
    Guión: Thom Eberhardt, Peter Elbling y Garry Goodrow, basado en caracteres creados por Stuart Gordon, Brian Yuzna y Ed Naha, a partir de una historia de Garry Goodrow.
    Música: Bruce Broughton. Temas musicales: Loco-Motion; Kids Wanna Rock, interpretado por Bryan Adams; Stayin' Alive, interpretado por The Bee Gees; The Hokey Pokey, interpretado por Peter Renaday; Ours If We Want It; y You're Growing, interpretado por Fred M. Rogers.

    Intérpretes

    Rick Moranis, Marcia Strassman, Robert Oliveri, Daniel Shalikar, Joshua Shalikar, Lloyd Bridges, John Shea, Keri Russell, Ron Canada, Amy O'Neill, Michael Milhoan, Gregory Sierra, Leslie Neale, Julia Sweeney, Linda Carlson, Lisa Mende, John Paragon, Kenneth Tobey, Bill Moseley, Ed Feldman, Suzanne Kent, Alex Daniels, Robert Jaffe, Ron Lawrence, John Hora y Mary Ellen Moore.

    Sinopsis

    Una vez devuelto el tamaño normal a sus hijos, el científico despistado Wayne Szalinski (Rick Moranis) reanuda sus investigaciones, pero en el sentido inverso: experimenta con un rayo capaz de aumentar el tamaño de las moléculas. Pero, de nuevo el pequeño de la casa, Adam (Daniel Shalikar y Joshua Shalikar), de solo dos años, interfiere catastróficamente en su trabajo. Durante una visita al laboratorio, Adam se interpone en el rayo con el que experimenta su padre y es alcanzado por una radiación, y su tamaño se ve aumentado considerablemente, creciendo de forma espectacular a medida que entra en contacto con cualquier energía eléctrica, provocando toda una serie de situaciones difíciles, porque el niño, que es un bebé, sólo quiere jugar. Y no parará ahí la cosa, puesto que el niño se dirige a Las Vegas, la ciudad con mayor energía eléctrica del mundo donde alcanzará nada menos que 34 metros, causando el terror a su paso.

    Comentario

    Tras haber encogido y desencogido accidentalmente a sus hijos con un haz de partículas electromagnéticas, el excéntrico científico Wayne Szalinski proyecta la antítesis de su anterior experimento: un rayo capaz de agrandar las moléculas hasta el infinito. Sin embargo, un día en que investiga acompañado de sus hijos, el pequeño Adam se coloca delante del rayo y empieza a crecer alarmantemente. Tras el éxito cosechado en 1989 por Walt Disney Pictures con Cariño, he encogido a los niños, tres años después se estrenaba esta primera secuela, también con unos impresionantes efectos especiales, a la qu seguiría aún otra, Cariño, nos hemos encogido a nosotros mismos. A diferencia de la primera película, que fue dirigida por Joe Johnston (Rocketeer), esta segunda corrió a cargo de Randal Kleiser (El lago azul, Colmillo blanco, Grease). El personaje principal sigue siendo el excéntrico Wayne Szalinski, papel que ha vuelto a retomar Rick Moranis (La pequeña tienda de los horrores, Los cazafantasmas) y que aparece acompañado aquí por Marcia Strassman (El aviador) como su comprensiva esposa, Lloyd Bridges (Aterriza como puedas, Hot Shots) como el jefe de un laboratorio científico secreto, Robert Oliveri (Eduardo Manostijeras) repitiendo su papel de Nick Szalinski y los mellizos Daniel y Joshua Shalikar, que encarnan al pequeño Adam Szalinski. Entre los miembros del equipo que contribuyeron al éxito de los efectos especiales figuran el diseñador de efectos mecánicos Peter M. Chesney (Cariño, he encogido a los niños), el supervisor de efectos visuales Harrison Eilenshaw (El imperio contraataca, Dick Tracy) y el encargado de los efectos de maquillaje, Kevin Yagher (Muñeco diabólico).