BYE BYE GERMANY (2017)

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    Titulo original: Es war einmal in Deutschland...
    Año: 2017
    País: Alemania – Luxemburgo – Bélgica
    Duración: 101 min.
    Dirección: Sam Garbarski
    Guión: Michel Bergmann y Sam Garbarski, basada en una novela de Michel Bergmann.
    Música: Renaud Garcia-Fons Temas musicales: “Drei kleine Geschichten”, interpretado por Evelyn Künneke

    Intérpretes

    Moritz Bleibtreu, Antje Traue, Tim Seyfi, Mark Ivanir, Anatole Taubman, Hans Löw, Pál Mácsai, Václav Jakoubek, Jeanne Werner, Joachim Paul Assböck , Joel Basman, Jeff Burrell, Harvey Friedman, Tania Garbarski, Éric Gigout, Heike Hanold-Lynch, Fabienne Elaine Hollwege, Christian Kmiotek, Anna König, Bettina Stucky y Oleg Tikhomirov.

    Sinopsis

    La historia de un grupo de supervivientes de los campos, cada uno con su historia y su trauma, que, encabezados por el ingenioso David Bermann (Moritz Bleibtreu), que les recluta como se agrupa a una banda de malhechores en una película de gangsters, se asocian para montar un pequeño negocio de venta de ropa de cama, producto que por lo visto está muy demandado entre los alemanes, quienes además sienten la suficiente culpa como para no cerrar la puerta a un grupo de vendedores judíos. La idea es, por supuesto, reunir el dinero suficiente para irse de Alemania a los Estados Unidos. El simpático grupo, contagiado de la energía y la audacia de David, se pone manos a la obra, estafando a los clientes con la venta de lotes de sábanas “de París”, inventando de paso, para convencerlos, y a veces para reclutarlos (observando los boletines necrológicos pegados a un muro de Berlín en ruinas), toda una serie de técnicas cínicas y pícaras, y bastante visionarias en términos de marketing.

    Comentario

    El belga Sam Garbarski rinde homenaje a Berlín con una comedia lograda y respetuosa sobre los judíos que se quedaron en Alemania tras pasar por los campos de concentración; si sobre la colaboración entre los deportados y sobre los que se beneficiaron de la guerra (o la posguerra) era ya de por sí un desafío, hacerlo en tono de comedia, y sin faltar al respeto, con el grado justo de gravedad cuando es necesario como hace este filme, es un acierto.