BOLETO AL PARAÍSO (2010)

    Titulo original: boleto al paraíso
    Año: 2010
    Fecha de estreno en España: 04-11-2011
    País: Cuba - España - Venezuela
    Duración: 88 min.
    Dirección: Gerardo Chijona
    Guión: Francisco García, Gerardo Chijona y Maykel Rodríguez, inspirado en testimonios del libro “Sida: Confesiones a un médico”, de Jorge Pérez Ávila.
    Música:

    Edesio Alejandro


    Intérpretes

    Miriel Cejas, Héctor Medina, Dunia Matos, Jorge Perugorría, Saray Vargas, Fabián Matos, Ariadna Muñoz, Luis Alberto García, Blanca Rosa Blanco, Alberto Pujol, Laura de la Uz, Osvaldo Doimeadios, Rafael Lahera, Mario Limonta, Paula Alí, Samuel Claxton.

    Premios

    Biznaga de Plata a la Mejor Película de la Sección Territorio Latinoamericano del Festival de Cine Español de Málaga.
    Seleccionada para el Festival de Cine de Sundance.

    Nominada al Goya a la Mejor Película Iberoamericana.


    Sinopsis

    Cuba, 1993. En un pueblo del interior Eunice (Miriel Cejas), una hermosa joven huérfana de madre, vive sola con su padre Armando (Luis Alberto García), obrero de una fábrica local y aparente modelo de ciudadano. Nadie sospecha que Armando mantiene relaciones sexuales con su hija desde la muerte de la madre. Eunice decide huir de casa y roba dinero a una compañera de aula; es descubierta y reprendida por su maestra. Al ser informado del incidente, Armando decide “perdonar” a Eunice y continuar prodigándole caricias en las noches. En un pueblo cercano, Alejandro (Héctor Medina), Fito (Fabián Mora) y Lidia (Dunia Matos), un grupo de rock roba una farmacia llevándose una gran cantidad de psicofármacos. Con su venta planean pagarse un viaje a La Habana para asistir un concierto de rock. La policía investiga el robo y Alejandro decide que tienen que salir cuanto antes del pueblo. Según sus planes, todos los problemas del grupo encontrarán solución en La Habana. Eunice busca otras maneras de huir e intenta conseguir la ayuda de su maestra, pero ésta confunde su angustia con incomprensión juvenil e inmadurez y no le presta atención. Esa noche, Armando llega borracho del trabajo e intenta violarla nuevamente. En medio del forcejeo, Eunice hiere a su padre y escapa. Su viaje la lleva hasta Santa Clara, una ciudad cercana, donde pernocta en el banco de un parque. Alejandro, Fito y Lidia llegan al mismo parque. Alejandro se fija en la belleza de Eunice y quiere conversar con ella. Pero es interrumpido por su tío que viene siguiéndolo desde el pueblo. Tras un breve altercado con éste, el muchacho y Eunice hablan por primera vez. Ella le cuenta que va a Matanzas a encontrarse con su hermana. Él le ofrece la compañía del grupo y Eunice acepta. Eunice comienza a sentirse atraída por Alejandro, que le cuenta de su pasión por la música rock y la sorprende con sus actitudes rebeldes. En la carretera deciden separarse para continuar cada uno por su lado, pero la repentina aparición del padre hace que ella siga viaje con ellos hacia La Habana. Durante el viaje su relación se hace cada vez más íntima. Un altercado con unos delincuentes provoca que los miembros del grupo pierdan sus mochilas, y con ellas los psicofármacos. La policía interviene. Todos terminan apresados, y aunque se les amonesta duramente y pasan un buen susto, los dejan ir. Sin dinero el grupo no tiene cómo proseguir viaje. Conocen entonces a un extraño chofer de taxi (Alberto Pujol) que les ofrece canjear el viaje por una escena de exhibicionismo y masturbación. Eunice y Lidia no tienen otro remedio que prestar “servicios” a la causa común, para continuar viaje. A su llegada a Matanzas la despedida entre Eunice y Alejandro es emotiva. Eunice va hacia la casa de su hermana, pero al llegar descubre que el padre la está esperando para llevarla de vuelta al pueblo. La joven aprovecha una discusión entre su hermana y su padre y escapa nuevamente, ahora en dirección a La Habana. La capital la apabulla e intenta reencontrarse con los rockeros desesperadamente. Después de varias vueltas se produce el reencuentro en el concierto de rock. Alejandro la recibe feliz y la introduce en su mundo. El grupo ha crecido con una rockera local, Yusmary (Saray Vargas), que rápidamente hace migas con Eunice. En la noche, mientras el resto del grupo se entrega a una orgía sexual, Alejandro y Eunice se disponen a hacer el amor. Pero los recuerdos del padre se lo impiden. Se siente incapaz de ofrecer una explicación, y Alejandro, comprensivo, tampoco se lo pide. Alejandro intenta que Eunice se integre cada vez más al grupo: la “bautiza” como rockera y ayuda a que le cambien el aspecto de “guajira”. Ella acepta los cambios, feliz de experimentar la libertad por primera vez en su vida. Por la ciudad corren rumores de que la policía persigue a los jóvenes marginales para encerrarlos en campamentos de trabajo. El grupo logra escapar a duras penas de una redada. La inseguridad y el temor comienza a sentirse en el ambiente, y Alejandro decide poner en práctica el plan que él y Fito vienen proyectando desde un tiempo atrás, y que sólo conocen ellos. La llegada de Milena (Ariadna Muñoz), una joven cautivadora y extraña, precipita el curso de los acontecimientos, y despierta los celos de Eunice. El plan consiste en infectarse del virus VIH. Existe un sanatorio para los que padecen la enfermedad. Milena, infectada con el virus, vive allí y cuenta que hay buena comida, seguridades y comodidades de todo tipo, atención médica, además de que ya investigan la cura para la enfermedad. Alejandro está convencido de que el retiro en el sanatorio es la solución a sus problemas y la única forma de mantener la unidad del grupo. Lidia, enterada del plan decide incorporarse a él. Yusmary, escandalizada, se retira. Eunice, entre celosa de Milena y asustada, se marcha decepcionada por no haber encontrado en Alejandro una salida a su triste vida. Esa misma noche celebran una orgía sexual con psicofármacos en la que Milena se entrega voluntariamente a los rockeros. Hacen el amor con ella y entre sí, buscando contraer la enfermedad. Al cabo del tiempo y después de varios exámenes médicos, el único contagiado es Alejandro. Luego de la euforia inicial, Lidia y Fito deciden no volver a tentar la suerte y regresan al pueblo, abandonando a Alejandro que es internado en el sanatorio. Eunice se siente culpable por haber dejado solo a Alejandro y decide esperarlo. Le pide ayuda a Yusmary para que la albergue en su casa. En el sanatorio, Alejandro conoce el rostro poco amigable de la muerte. La aparente libertad de su encierro va desmitificándose. Sufre el mismo desprecio por su apariencia y gustos. Luego de una pelea con otros internos, intenta escapar, pero fracasa y es llevado ante Rensoli (Jorge Perugorría), el director. Este le explica los términos de su estancia en el lugar. Alejandro quiere saber de Milena y Rensoli lo lleva a verla. La joven agoniza en una sala de cuidados intensivos. Yusmary obliga a Eunice a pagar la estancia en su casa y la introduce en el mundo de la prostitución habanera, del que ella forma parte. Eunice no tiene otro lugar a donde ir y acepta la imposición, pero apenas sale a la calle en busca de clientes es detenida por la policía. En la comisaría, Eunice descubre que ha sido denunciada por su familia como desaparecida. Una prostituta también detenida se compadece de ella y le ayuda a escapar. Ya libre, decide reunirse con Alejandro. Cuando llega al sanatorio encuentra que éste, agobiado por las consecuencias de su decisión está a punto de suicidarse, no ve otra salida. La llegada de Eunice le hace desistir. Hacen el amor por primera vez en la cima de una torre y Eunice se contagia. Ambos comienzan a vivir juntos en el sanatorio. Dos años más tarde Alejandro muere. Eunice, embarazada de un hijo suyo decide dar a luz, pese a los riesgos de la enfermedad.

    Comentario

    Desgarrador drama cubano, noveno largometraje de Gerardo Chijona (“Adorables Mentiras”, “Un paraíso bajo las estrellas” “Perfecto amor equivocado”) en torno al caso real de miles de jóvenes cubanos residentes fuera de la capital que escapaban de sus pueblos para ejercer la prostitución en zonas de mayor flujo turístico. Aquí es una joven que, huyendo de los abusos sexuales de su padre, conoce a un grupo de jóvenes rockeros que se buscan la vida en la calle. La película es la crónica del viaje físico y espiritual de la protagonista, un viaje físico, que se inicia en su pequeño pueblo del interior de Cuba, continúa en la carretera hasta la ciudad de La Habana y termina en un sanatorio para enfermos de SIDA. Y un viaje espiritual hacia la madurez, que va de adolescente violada por su padre, pasando por su integración a un grupo de muchachos que hacen una vida marginal donde conoce el amor, hasta convertirse en joven infectada con el VIH, que decide tener un hijo a cualquier precio. El arco dramático que recorre la protagonista tiene una atmósfera visual característica en cada uno de los tres actos del guión, de acuerdo al paisaje físico y, sobre todo, a su estado espiritual.