¡AY.MI MADRE! (2019)

    23

    ¿Qué podría ocurrir si una joven soltera, al morir su madre, vuelve al pequeño pueblo de Andalucía del que huyó siendo una adolescente, y se encuentra que para poder acceder a la herencia tiene un mes para casarse y quedarse embarazada? Pues eso es lo que le sucede a María (Estefanía de los Santos), una mujer de unos 40 años algo descuidada, cuando se entera de la muerte de su madre, con la que tenía un gran distanciamiento. Con la ayuda de Isabel (Alfonsa Rosso), una maruja que sabe todos los cotilleos del barrio, deciden que entre las dos van a cumplir su sueño que es vestir a la difunta con la mortaja que siempre quiso, pero ellas asombradas mirando dentro de la caja, descubren un traje de flamenca, la visten y la maquillan como si fuera el último deseo de su madre. Segundo (Secun de la Rosa), primo de María algo afeminado y con cojera, aparece para ayudar a su prima, y se descubre que en el fondo también está enamorado de ella. Él tiene un grupo de música junto a Rosi (Mariola Fuentes) llamado Bay Bay, los cuales son encargados de cantar en velatorios canciones animadas. Además, reaparecerá en su vida Juan (Alfonso Sánchez), su antiguo novio de la adolescencia que ahora es el cura del pueblo. A raíz de la muerte de su madre, María tiene que ir a leer el testamento de su madre y asombrada descubre que su madre le ha dejado una herencia muy importante con una serie de requisitos, casarse en menos de un mes para poder recibir la herencia. Segundo se ofrece a ayudarla. Pili (Paz Vega), la prostituta del pueblo, una chica vestida de forma diferente con un estilo Pin Up, al principio también trata de ayudar a María para encontrar a su hombre perfecto, hasta que descubre la importante herencia que puede recibir. Pronto María, Juan y Segundo vivirán un triangulo amoroso, ocasionando una sucesión de cómicas situaciones que llevan a María a enfrentarse con su pasado y su futuro.