ARROZ AMARGO (1948)

    Titulo original: Riso amaro
    Año: 1948
    País: Italia
    Duración: 108 min.
    Dirección: Giuseppe de Santis
    Guión: Corrado Alvaro, Giuseppe de Santis, Carlo Lizzani, Carlo Musso, Ivo Perilli y Gianni Puccini, basado en un argumento de Gianni Puccini y Carlo Lizzani.
    Música: Armando Trovaioli y Goffredo Petrassi

    Intérpretes

    Vittorio Gassman, Doris Dowling, Silvana Mangano, Raf Vallone, Checco Rissone, Nico Pepe, Adriana Sivieri, Lia Corelli, Maria Grazia Francia, Dedi Ristori, Anna Maestri, Mariemma Bardi, Maria Capuzzo, Isabella Zennaro, Carlo Mazzarella, Ermanno Randi, Antonio Nediani, Mariano Englen, Attilio Dottesio y Manlio Mannozzi.

    Premios

    Nominada al Oscar al Mejor Guion. Seleccionada para la Sección Oficial a concurso del Festival Internacional de Cine de Cannes.

    Sinopsis

    Comienzo de la temporada de plantado del arroz en el norte de Italia. Francesca (Doris Dowling) y Walter (Vittorio Gassman) son una pareja de jóvenes ladrones que acaban de robar un valioso collar en un hotel en el que ella trabajaba como camarera. Para escapar de la Policía, Walter confía el collar a Francesca y ambos tratan de pasar inadvertidos entre la multitud de jornaleras arroceras que abordan un tren con destino a los arrozales del valle del Po. Mientras esperan para subir al tren, la pareja conoce a Silvana (Silvana Mangano), una joven y sensual jornalera, con la que Walter flirtea para esconderse de la Policía, pese a lo cual es reconocido y huye. Francesca y Silvana hacen juntas el viaje a los campos de arroz. Silvana, intrigada por Francesca, le ayuda a conseguir un trabajo como arrocera «clandestina» (sin contrato). Después de una inicial resistencia de los trabajadores con contrato, los «clandestinos» son finalmente admitidos en la plantación. Francesca se introduce así en la durísima forma de vida de las temporeras del arroz. Al poco tiempo Silvana descubre en el dormitorio el collar robado por Francesca y se lo sustrae a ésta. Luego la acusa de esquirol, con el fin de quitarla de en medio. Francesca corre peligro de ser linchada por sus compañeros, pero es salvada por un sargento a punto de ser licenciado tras su servicio en el ejército, Marco Galli (Raf Vallone), que pacifica a los dos bandos. Francesca consigue agrupar a otras compañeras irregulares y al final convence a todas las jornaleras para realizar una protesta común con el objetivo de que todas las mondine sean contratadas legalmente. Silvana se disculpa con Francesca y le devuelve el collar, confesando haber actuado cansada y asqueada de la dura vida de arrocera. A la devolución del botín asiste Marco, que se ha enamorado de Silvana, mientras Francesca lo está de él. La llegada a la finca de Walter, que había estado escondido esperando a que las cosas se calmaran, causará estragos durante una fiesta nocturna. Silvana vuelve a «tomar prestado» el collar a Francesca y baila con Walter entre jornaleras y braceros. También acude a la fiesta Marco, que al ver a Silvana con el collar monta en cólera, le arranca el collar del cuello y se pelea a puñetazos con Walter, que revela entonces a Francesca que el collar robado es sólo de imitación y la abandona. Mientras, para cortejar a Silvana, le ofrece como regalo el mismo collar, ocultándole a ella la verdad. Deslumbrada por la perspectiva de vida que le ofrece Walter, Silvana se hace su amante. Pero el movimiento de Walter no es desinteresado: en realidad está compinchado con tres cómplices para robar la cosecha de arroz y ha seducido a Silvana para contar con su ayuda. Así, cuando va a ser coronada «Miss Arrocera 1948», Silvana abre las compuertas de los canales e inunda el arrozal. De este modo, mientras todos los trabajadores se afanan en salvar los cultivos, Walter podrá huir con el arroz ya cosechado. Pero Francesca ha adivinado los planes de Walter y, pensando que el robo del arroz significaría la ruina para las arroceras y que eso es algo muy distinto que robar a los ricos, avisa a Marco, pensando que es el único que puede ayudarla. Marco y Francesca se enfrentan con Walter y Silvana; los dos hombres se hieren entre sí y el desenlace queda en manos de las mujeres, armada cada una con una pistola. Después de saber por boca de Francesca que Walter la ha engañado y se ha servido de ella para sus propios fines, Silvana apunta la pistola contra él y dispara. Pero eso no bastará para redimirla a sus propios ojos de la traición cometida a sus camaradas, en busca de una ilusoria salvación individual; redención que en cambio ha conseguido Francesca al descubrir la solidaridad de clase. Así, Silvana, en estado de shock, se suicida y las jornaleras le rinden homenaje, cubriendo su cadáver de puñados de arroz; mientras, Francesca y Marco se marchan juntos en busca de un futuro mejor.

    Comentario

    Una de las grandes películas neorrealistas italianas, que Giuseppe de Santis rodó en escenarios naturales en las fincas y arrozales de la provincia piamontesa de Vercelli. La película consagró a una sensual Silvana Mangano (Pocas veces se insinuó tanto enseñando tan poco), que en el rodaje conocería al que sería su marido: el productor Dino de Laurentis. La película combina neorrealismo con intriga criminal, melodrama, documental obrerista y retrato social de la Italia de posguerra.