ANTES DEL ANOCHECER (2013)

    Titulo original: Before Midnight
    Año: 2013
    País: EE.UU.
    Duración: 109 min.
    Dirección: Richard Linklater
    Guión: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke, basado en caracteres de personajes creados por Richard Linklater y Kim Krizan.
    Música:

    Graham Reynolds.
    Temas musicales: “Gia ena tango», interpretado por Haris Alexiou.


    Intérpretes

    Ethan Hawke, Julie Delpy, Seamus Davey-Fitzpatrick, Jennifer Prior, Charlotte Prior, Xenia Kalogeropoulou, Walter Lassally, Ariane Labed, Yiannis Papadopoulos, Athina Rachel Tsangari, Panos Koronis, Enrico Focardi, Manolis Goussias, Anouk Servera, Yota Argyropoulou, Serafeim Radis y Tety Kalafati.

    Sinopsis

    Hace 18 años, Jesse (Ethan Hawke), un chico estadounidense, y Celine (Julie Delpy) se conocieron en un tren y pasaron una noche inolvidable en Viena que acabó antes del amanecer. En París en 2004 se volvieron a encontrar durante una gira literaria de él y antes del atardecer ya sabían que comenzarían una vida juntos. Desde entonces han pasado nueve años y disfrutan de unas vacaciones en Grecia junto a sus dos hijas gemelas. Pero todo ha cambiado y el tiempo ha consumido parte de sus ilusiones y sueños. Deben afrontar muchos asuntos de su relación. Tendrán muchas cosas que explicarse antes de que caiga el anochecer.

    Comentario

    A primera vista, lo que queda claro es que estos viejos amigos (tan reales y tan ficticios) han crecido muy bien con el paso del tiempo y ahora, al filo de los cuarenta, la pareja -la misma de hace casi veinte años- recapacita de nuevo en voz alta. Es su costumbre, ya lo sabemos, una sana costumbre de manifestar los conflictos y no dejarse nada en el tintero. Resulta de lo más terapéutico y también de lo más arriesgado; una auténtica bomba de relojería sin control remoto. Pero cuando la pareja suelta todo el rosario de acusaciones, reproches y malos rollos, cuando la gresca estalla al fin, lo hace siempre desde el ingenio, el amor y el humor, y ocurre en ese caso que la mala baba parece que ofende menos; ofende, pero…de otro modo, a pesar de que ninguno de los dos elude la ternura y hasta el resentimiento; ni él, ni ella, se muerden la lengua, para alegría y regocijo, claro, del espectador, que se enternece, piensa y reflexiona al unísono con ellos, pero ríe a mandíbula batiente, no a costa suya, sino a costa de esos dardos envenenados, plagados de poderío. Son diálogos gloriosos y salpidados entre media docena de escenas familiares, insultos como abrazos y carantoñas como hachazos, y entre testigos que también les dan cuerda y les siguen el paso. Y semejante derroche de inteligencia sale así de fluído, de bien ambientado y aparentemente fácil, gracias a la sintonía de tres viejos amigos, Linklater, Delpy y Hawke, que han sacado de su propia complicidad (y también de sus horas de trabajo) toda esa frescura, esa naturalidad y esa perfección que cierra así la trilogía con broche de oro.