AFTERPARTY (2013)

    Titulo original: Afterparty
    Año: 2013
    País: España
    Duración: 78 min.
    Dirección: Miguel Larraya
    Guión: Miguel Larraya y Fernando San Cristóbal.
    Música: Lucas Vidal

    Intérpretes

    Luis Fernández, Ana Caldas, Andrea Dueso, Rocío León, Juan Blanco, Úrsula Corberó, David Seijo, Alicia Sanz, Coté Soler, Fernando Lueches y Eva Ugarte.

    Sinopsis

    Carlos (Luis Fernández) es el protagonista de una exitosa serie de televisión llamada “Campamento sangriento” y uno de los grandes ídolos adolescentes del momento. No duda en utilizar su fama para ejercer de golfo y rompecorazones. Tras una fiesta salvaje a la que todos los participantes fueron convocados por facebook, despertará encerrado en una casa enorme de la que no hay salida. Junto a él están, también atrapadas, tres chicas con las que tuvo diferentes encuentros la noche anterior. A través del teléfono móvil, desde el que no pueden llamar, irán recibiendo diferentes videos. Al irlos visionando descubrirán que no son los únicos encerrados, que una amiga de las chicas murió la noche anterior en la fiesta y que su cadáver puede estar aún en la casa. Mientras intentan descubrir lo ocurrido, varios componentes del grupo irán desapareciendo mientras el resto verá la muerte de los capturados, en video o en directo, sin poder evitarla. La figura que secuestra y ejecuta a los jóvenes va vestida igual que el misterioso asesino que aparece en la serie que protagoniza Carlos. Los que queden vivos descubrirán que lo que está ocurriendo tiene relación con la fiesta de la noche anterior y sobre todo con la figura de Carlos, su personaje público, y sus líos de faldas en la ficción y en la realidad.

    Comentario

    Un thriller de terror sangriento y juvenil con el que debuta en la gran pantalla el director Miguel Larraya, que llega con un importante bagaje como realizador de series de televisión a sus espaldas. La película juega con la supuesta popularidad que la televisión ha dado a un grupo de actores jóvenes pasa sumergirlos en una sangrienta pesadilla de terror, buscando hacer real la metáfora del actor como juguete roto en una peli de terror tras la resaca del éxito, en el lado oscuro de la fama.