Ha fallecido a los 91 años Piper Laurie, actriz de espléndida carrera cuyos primeros papeles se remontan a los 50. “Un hermoso ser humano y uno de los grandes talentos de nuestro tiempo”, ha declarado su representante a Variety. Luego de retirarse entre los 60 y los 70 para cuidar a su familia, esta actriz estadounidense regresó afortunadamente a la pantalla y no dejó de intervenir en películas, telefilms y series hasta finales de la pasada década, cuando en 2018 vieron la luz sus últimos largometrajes: «Snapshots» y «White Boy Rick» junto a Matthew McConaughey. La artista comenzó su carrera a los 17 años; actuó con grandes figuras, como Paul Newman, Ronald Reagan y Tony Curtis, y fue tres veces nominada a los premios Oscar

En 1951 Laurie ya había firmado un contrato con Universal, que le llevaría a protagonizar a lo largo de la década varias luminosas comedias donde solía hacer de chica ingenua. Empezó compartiendo pantalla con una mula parlanchina en Francis en las carreras para ser pareja de Tony Curtis en «Su alteza el ladrón», «El hijo de Alí Babá» y «Prohibido el paso del novio», y hacer lo propio con Rock Hudson en «La espada de Damasco» o «¿Alguien ha visto a mi chica?», donde les dirigió Douglas Sirk. También coprotagonizó con Tyrone Power en «El caballero del Mississippi», grandes éxitos comerciales que a ella no le satisfacían del todo.

Esto cambió con el drama «Mujeres culpables», donde compartió cartel con Jean Simmons, Joan Fontaine y Paul Newman. Con este último apareció hacia 1961 en «El buscavidas», interpretando a una alcohólica lisiada que se enamoraba del carismático Eddie Felson. Por este papel Laurie obtuvo su primera nominación al Oscar, pero también fue el último antes de retirarse por motivos familiares, casándose con el escritor y crítico de cine Joseph Morgenstern. Así estuvo durante más de una década, volviendo por todo lo alto para encarnar a la religiosa y desquiciada madre de Sissy Spacek en «Carrie», de 1976.

Por esta adaptación de Stephen King acometida por Brian De Palma Spacek obtuvo su segunda nominación de la Academia, y desde ahí no paró de trabajar. En 1979 protagonizó «Tim», y en 1981 una adaptación de «Macbeth». En 1985 volvió a ser madre de alguien (en este caso la Dorothy de Fairuza Balk) en «Oz, un mundo fantástico». Durante esta época empezó a hacer apariciones en televisión, interviniendo en «El pájaro espino» y ganando el Emmy (le nominarían a nueve) con «La promesa», donde participaba con James Garner y James Woods.

Su tercera nominación al Oscar vino por otro papel maternal en «Hijos de un dios menor», siendo Marlee Matlin su hija en la ficción. Dos años después, en 1988, fue una de las sospechosas del caso que Hércules Poirot (Peter Ustinov) investigaba en «Cita con la muerte», para aparecer a continuación en «Una chica de ensueño». A la década siguiente tuvo otro de sus papeles más conocidos en la serie «Twin Peaks» como la codiciosa Catherine Martell (obteniendo otras dos nominaciones al Emmy), y durante los 90 intervino en películas como «Con el dinero de los demás», «El peso de la corrupción» o «Cruzando la oscuridad».

En «El arpa de hierba» reapareció con Sissy Spacek (solo que aquí interpretaba a su hermana), y ambas volvieron a dejarse ver en otro film posterior, «Juicio a la vida». Antes volvió a ser nominada al Emmy por la serie «Frasier», y afloraron otros roles televisivos episódicos en «Will y Grace», «Ley y orden» o «Urgencias». En 1998 formó parte del reparto de «The Faculty» de Robert Rodríguez, otra de las películas más queridas de una filmografía que no anda en absoluto exenta de ellas.