La intérprete, uno de los rostros más conocidos de la Nouvelle Vague, ha fallecido en París a los 79 años

Ha muerto Anna Karina, nombre artístico de Hanne Karin Bayer (Solbjerg, Dinamarca, 1940), una de las leyendas cinematográficas de la Nouvelle Vague francesa, que cambió el rumbo del cine nacional e influyó en los cineastas americanos y europeos de los años 60 y 70 del siglo pasado. Actriz y cantante, ha fallecido en su domicilio parisino, este sábado 14 de diciembre, a los 79 años,

En la vida y la carrera de Anna Karina tuvieron una importancia particular sus películas y años de vida compartida con Jean-Luc Godard, uno de los grandes patriarcas de la Nouvelle Vague.

Anna Karina también trabajo con George Cukor, Lucino Visconti, Rainer Werner Fassbinder, entre muchos otros… pero su leyenda es indisociable de sus películas realizadas por Godard, tras negarse a posar desnuda en «Al final de la escapada», una de las películas fundacionales de la Nouvelle Vague, donde fue sustituida por Jean Seberg.

«Le Petit Soldat» («El soldadito», 1960), «Vivre sa vie» («Vivir su vida», 1962), «Pierrot le Fou» («Pierrot el loco», 1965), son algunas de sus películas más emblemáticas. Seguirían medio centenar de obras cinematográficas. Anna Karina también hizo televisión y teatro, incluso tuvo días de glorias como cantante.

Desde hacía años, la actriz hacía una vida tranquila, entre homenaje y homenaje, en París, en Cannes, en Europa y los EE.UU. Los último años fue reduciendo su modesta vida social, con diarias salidas callejeras a los restaurantes de su barrio («Old navy», «Vagenande»), donde era una personalidad querida y respetada. Hasta el fin, Anna Karina siempre salía de su casa con su sombrero «panamá», fiel a la imagen de su juventud gloriosa. Con ella desaparece una de las grandes leyendas del cine francés y europeo de su tiempo.

Anna Karina había nacido en Copenhage el 22 de septiembre de 1940. Su padre, capitán de barco, abandonó a su madre al poco tiempo de nacer la pequeña Hanne. Vivió hasta los cuatro años junto a sus abuelos, edad en la que comenzó a vivir en varias casas de acogida. A los ocho años se trasladó a casa de su madre, de la que intentaría fugarse varias veces durante su infancia.

A los quince años trabajaba como secretaria o en elevadores de la ciudad de Copenhague. Comenzó su carrera en su país natal, donde actuó como cantante en cabarets para aficionados, también logró trabajar como modelo de publicidad y como actriz, de hecho su primer papel para la pantalla fue en «La chica y los zapatos», un cortometraje promocional de Ib Schemedes.

A los 17 años se trasladó a París sola, queriendo alejarse de su país natal debido a la inestabilidad de su vida familiar y sus deseos de hacer carrera en Francia, país que había visitado en su temprana adolescencia. Comenzó con poco dinero y fue en una de sus visitas a un legendario café del Barrio Latino de París de la época, en los alrededores de la Rive Gauche del Sena, donde fue descubierta. Obtuvo trabajos con revistas, sobre todo Jours de France y Elle. Trabajaría en el campo de modelaje publicitario y en casas de moda de alto prestigio como Chanel, gracias a su magnética y fotográfica belleza. El nombre artístico por el que se le conoce hasta hoy día fue sugerido por la mismísima Coco Chanel, cuando Hanne modelaba para esta casa de modas. Madame Chanel se le aproximó un día para preguntarle que si era cierto que quería ser actriz. Sin saber con quién estaba hablando, la joven Hanne Karin dijo que sí; Gabrielle «Coco» Chanel le preguntó, «¿Cómo te llamas?» Al escuchar la respuesta, Coco Chanel le sugirió el nombre artístico Anna Karina, el cual la joven consideró genial y adoptó de ahí en adelante.

Su primera aparición en una película, aunque no autorizada, fue en «On the Passage of a Few Persons Through a Rather Brief Unity of Time», dirigida por el situacionista Guy Debord, en la que aparece un anuncio que Anna realizó para una marca de jabón. La imagen estaba acompañada de la voz de Debord diciendo: Los anuncios durante las interrupciones (de una película) son el verdadero reflejo de una interrupción de la vida.

En 1959 conocería a Jean-Luc Godard, quien después de ver su imagen en el mencionado anuncio, le ofreció interpretar un personaje importante en su primera película «Al final de la escapada», papel que rechazaría por incluir escenas de desnudo. Ante su negativa, Godard decidió prescindir de este personaje en su película.

Esto no impidió que Anna aceptara el papel protagonista en el siguiente filme del director, «El soldadito». En ese momento, Anna era menor de edad y no podía trabajar sin la autorización de su madre, a quien Godard trajo en avión desde Copenhague para la firma. El film fue censurado en Francia porque mostraba tortura de parte de ambos lados durante la Guerra de Independencia de Algeria. En 1961 contraerían matrimonio durante el rodaje de su segunda película conjunta, titulada «Una mujer es una mujer». Su interpretación en esta película le valió el premio a la mejor actriz en el Festival de Berlín.

A partir de ese momento Anna sería la musa de muchos de los siguientes proyectos del realizador, que se convertirían en los más recordados en la carrera de ambos, incluyendo títulos como «Vivir su vida», «Banda aparte», «Pierrot el loco», «Lemmy contra Alphaville» y «Made in U.S.A.». Sus colaboraciones con Godard terminaron poco antes que su matrimonio, cuyo fin tuvo lugar en 1967.

Sin embargo, su carrera no se limitó solamente a las películas de Godard, ni durante su matrimonio ni después, prueba de ello fue su actuación protagonista en «Suzanne Simonin», Palma de Oro del Festival de Cannes, de otro director francés de la Nouvelle Vague, Jacques Rivette; su interpretación en «La religiosa» de Diderot es considerada por muchos como la mejor de su carrera. Incluso antes de protagonizar película ninguna con Godard, Anna Karina fue la protagonista de «Ce soir ou jamais» del director francés Michel Deville. También trabajó con Luchino Visconti en «El extranjero» junto a Marcello Mastroianni, durante el mismo año, 1967. Otros filmes destacados en los que actuó fueron «Justine» de George Cukor, «Laughter in the Dark» de Tony Richardson, «Après La Répétition» de Ingmar Bergman o «Chinese Roulette» de Rainer Werner Fassbinder, 1973. Trabajó en «El mago» en 1967, adaptación cinematográfica de la novela de John Fowles publicada dos años antes en 1965, realizada por el director Guy Green, al lado de estrellas como Michael Caine y Anthony Quinn. Trabajó con directores como Jean Aurel, en adaptaciones de libros de Stendhal como «Del amor y Lamiel», y colaboró con el cineasta André Delvaux en los años 70 y 80, por ejemplo en la película de 1987 franco-belga «L’ouvre au noir». Volvió a trabajar con Jacques Rivette en «Alto.Bajo.Frágil» en 1995.

Se mantendría muy activa en todos los años desde sus inicios a principios de la década de los 60 hasta que en la década de los 80 el número de papeles que realizaba por año disminuiría, años en los cuales comenzaba otras facetas de su vida artística, como la de directora, como la de escritora de ficción. Sobre su carrera se puede decir que además de su gran legado como una de las estrellas más importante del cine-arte de la Nouvelle Vague, trabajó en cine experimental, televisión, musicales, cine de bajo presupuesto, papeles de importance y también cameos en Hollywood, por ejemplo tanto «La verdad sobre Charlie», del año 2000, donde se interpreta a sí misma en un remake de la película «Charade», protagonizada por Audrey Hepburn en 1963. Su carrera, se puede decir, que ha sido siempre de enfoque internacional, puesto que a lo largo de cinco décadas ha participado películas tanto en Europa, en Italia y Alemania, en Hungría y también su Dinamarca natal en el largometraje «El hombre que quería ser culpable» del director Ole Roos, así también como en el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá. Sus interpretaciones se han desarrollado en diferentes continentes, como por ejemplo en el Norte de África «El último verano en Tánger», película del cineasta Alexandre Arcady o bien «El extranjero», adaptación de Luchino Visconti de la obra literaria de Albert Camus, o en Grecia.

En 1973 fundó su propia productora cinematográfica llamada Raska, en la que editaría su debut como directora, Vivre ensemble, película en la que también trabajaría como actriz. Como directora también rodó Les oeufs brouillés y Victoria (2008), una película filmada en Québec, Canadá, colaboración con el actor y cantante Philippe Katerine con el que también lanzó una producción que vuelven a su repertorio de canciones que hizo para el cine, esta vez en versiones nuevas.

En sus últimos años efectuó apariciones en festivales de cine variados y distintos, por ejemplo el Festival de Cine de Brasilia. Anna Karina hablaba francés, inglés, alemán, italiano y su natal danés, y ha actuado en todos estos idiomas a lo largo de su carrera.

Aunque su carrera musical no fue prolífica, Anna Karina también ha destacado como cantante. Interpreta canciones en la comedia musical de Jean-Luc Godard «Una mujer es una mujer», al igual que en otro film del mismo director, «Pierrot el loco», donde hace su primera interpretación de «Jamais je ne t’ai dit que je t’aimerais toujours» y de «Ma ligne de chance». En 1967 obtuvo un notable éxito con la comedia musical, ahora en un clásico de cultura pop en el país galo, «Anna», musical realizado para la televisión francesa por el director Pierre Koralnik. Las canciones del musical incluyen «Sous le soleil, exactémment», «Roller Girl», «Un jour comme un autre» y «Ne dis rien», incluidas en su primer LP titulado simplemente «Anna». Este disco fue compuesto y producido por Serge Gainsbourg, con el que interpretó a dúo varias canciones, lo cual era habitual en las producciones del músico francés. En el musical «Anna» también cantan Gainsbourg, Jean-Claude Brialy y Marianne Faithfull aparece interpretando en una fiesta la canción de Gainsbourg «Hier ou demain». El musical «Anna» ha sido llevado al teatro en el año actual de 2014. En 1964, grabó la canción «La vie est magnifique» para la producción franco-española del largometraje «Le voleur de Tibidabo», su título en España «La vida es magnífica», rodada en Barcelona al lado del actor y director Maurice Ronet.

En el año 2000 el también cantante y compositor Philippe Katerine produjo y compuso para Anna el disco «Une histoire d’amour», que fue acompañado de una gira de conciertos. En 2005 grabó «Chansons de films», una antología de canciones de películas.

A lo largo de su vida, Anna Karina también ha escrito cuatro novelas: «Vivre ensemble» (1973); «Golden City» (1983); «On n’achète pas le soleil» (1988) y «Jusqu’au bout du hasard» (1998) y ha hecho frecuentes apariciones en televisión.